Tianguis de crónicas mexiquenses por Rodrigo Sánchez Arce
El pasado 13 de mayo se cumplieron 180 años de la declaración de guerra de Estados Unidos a México. Comenzó así la invasión estadounidense que culminó con la pérdida de la mitad del territorio nacional. La primera incursión estadounidense se dio al nortedel país, por los límites del Río Bravo, pero fue el desembarco en Veracruz el que empujó a los gringos hacia nuestra entidad.
Luego de capturar el puerto jarocho, los norteamericanos continuaron hacia la Ciudad de México, enfrentando y derrotando en el camino a diversas guarniciones del ejército mexicano. Para entrar a la capital del país, pisaron suelo de algunos municipios del oriente de nuestra entidad. Aún hace falta estudiar y recrear esta primera ruta del ejército norteamericano.
Los gringos se apoderaron de la ciudad de México luego de la Batalla de Chapultepec del 13 de septiembre de 1847 y de izar su bandera en Palacio Nacional.
Al año siguiente, los gringos ocuparon Toluca. Llegaron por el camino que pasa por Ocoyoacac, Lerma, San Mateo Atenco y Metepec. Entraron a esta capital el 8 de enero de 1848 y no se retiraron sino hasta el 31 de mayo. Ocuparon casas de notables como los Pliego (hoy Cámara de Diputados) y Barbabosa (Palacio Municipal), el hospital de San Juan de Dios (calle Villada), el convento de San Francisco (Catedral), la Alameda y el edificio del Beaterio (Rectoría de la UAEMéx) donde funcionaba el Instituto Literario.
Hicieron grandes destrozos y alteraron la cotidianidad de los toluqueños, incluida la del tianguis de los viernes, sin que fueran suficientes los esfuerzos del Ayuntamiento por evitar desmanes de los soldados. Lo peor fue que dicha ocupación se tradujo en mayor inseguridad y bandolerismo, así como en epidemias. Así, a los toluqueños no les quedó más remedio que convivir con aquellos cochinos gringos.

