El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) emitió este 14 de abril un comunicado urgente, alertando a la población sobre el riesgo de infecciones intestinales durante la temporada de calor. La dependencia exhorta a la ciudadanía a extremar medidas de higiene, como el lavado de manos y la correcta conservación de los alimentos, a fin de evitar enfermedades diarreicas comunes en esta época.
Las altas temperaturas aumentan los riesgos alimentarios
Lizeth Zaldívar Argueta, médica familiar adscrita a la Clínica de Consulta Externa “Lázaro Cárdenas”, explicó que las altas temperaturas favorecen la proliferación de bacterias, virus y parásitos en alimentos mal conservados o mal preparados. Estas condiciones generan un aumento en los casos de infecciones intestinales, principalmente diarreas.
La especialista recomienda no dejar alimentos más de dos horas a la intemperie, mantenerlos refrigerados y separar los productos crudos de los cocidos para evitar la contaminación cruzada.

Identificar síntomas y actuar a tiempo
El síntoma principal de estas infecciones es la diarrea, caracterizada por evacuaciones frecuentes con heces líquidas o acuosas. La doctora Zaldívar advierte sobre la importancia de no automedicarse y de acudir de inmediato al médico ante la aparición de estos síntomas.
El tratamiento inicial recomendado incluye la ingesta de electrolitos orales como Vida Suero Oral, que ayudan a prevenir la deshidratación, especialmente en los grupos vulnerables.
Cuidado con los medicamentos y grupos de riesgo
La experta advierte sobre el uso indiscriminado de analgésicos y desinflamatorios, ya que pueden disminuir la sensación de calor, ocultando signos de deshidratación. Esta situación representa un riesgo particular para niños, adultos mayores y mujeres embarazadas, quienes deben recibir atención médica oportuna ante cualquier síntoma.
Recomendaciones generales de prevención
ISSEMYM insiste en que el lavado de manos antes y después de preparar alimentos es una medida fundamental. Además, se sugiere mantener una hidratación constante y consumir frutas de temporada que, además de nutritivas, contienen alto contenido de agua. Entre las frutas recomendadas se encuentran la sandía, el melón, las peras, ciruelas, cerezas y mangos.
Estas acciones, simples pero efectivas, pueden reducir significativamente la incidencia de enfermedades gastrointestinales durante el calor.
