Durante las vacaciones de verano, es común que las personas cambien sus hábitos alimenticios y de higiene, lo cual incrementa el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, de la piel y respiratorias. Karen Anahí Vidal Sevilla, médica de la Clínica de Consulta Externa “Alfredo Del Mazo Vélez” del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), enfatiza la importancia de mantener rutinas saludables durante esta temporada.
Importancia de la Hidratación y Alimentación Saludable
Vidal Sevilla recomienda tomar abundantes líquidos, preferentemente agua simple, y reducir el consumo de refrescos, alcohol y bebidas azucaradas. Además, sugiere disminuir la ingesta de carnes rojas y mantener una alimentación en horarios específicos. Mantenerse activo físicamente es fundamental para evitar problemas de salud.
Higiene en la Manipulación de Alimentos
Lavar adecuadamente frutas y verduras antes de consumirlas y refrigerar los alimentos correctamente son medidas esenciales. También se debe vigilar la higiene en los establecimientos donde se consumen alimentos para prevenir infecciones gastrointestinales. Estas prácticas son cruciales para mantener la salud familiar durante las vacaciones.
Preparación de un Botiquín de Viaje
Es aconsejable que las familias que planean salir de viaje lleven consigo un botiquín de primeros auxilios. Este debe incluir analgésicos, antidiarreicos y antihistamínicos, entre otros medicamentos básicos, para poder atender emergencias menores durante el viaje.
Prevención de Infecciones Respiratorias
Los cambios bruscos de temperatura en verano pueden causar infecciones respiratorias agudas. Para prevenirlas, es recomendable el uso de cubrebocas, especialmente en lugares concurridos. Vidal Sevilla destaca la necesidad de supervisar a niños y adultos mayores, quienes son más propensos a sufrir estas infecciones.

Cuidado de la Piel
Durante el verano, las quemaduras solares son comunes, especialmente en niños y adultos mayores. La especialista sugiere el uso de bloqueador solar y evitar la exposición prolongada al sol para prevenir daños en la piel. Estas precauciones ayudan a proteger la salud dermatológica de toda la familia.
