Para mostrar su rechazo a la propuesta de regulación laboral impulsada a nivel federal, alrededor de 50 repartidores de aplicaciones se unieron a la protesta nacional por lo que bloquearon Paseo Tollocan en dirección a Toluca.
Los manifestantes señalaron que esta iniciativa legislativa atenta contra la flexibilidad y autonomía que caracterizan su trabajo.
Esto porque consideran inaceptable la imposición de jornadas laborales de 48 horas semanales y la obligación de aceptar todos los pedidos, medidas que, afirman, podrían aumentar su riesgo de ser víctimas de asaltos y violencia. La iniciativa pretende brindarles seguridad social y sindicalización, pero los trabajadores insisten en que estas condiciones no se alinean con la dinámica flexible que buscan en su labor.
Para los repartidores, la posibilidad de trabajar bajo sus propios horarios y rechazar pedidos es fundamental. Joseph López Beltrán, vocero de la protesta, expresó la inconformidad general tras dos semanas de diálogos con la Secretaría del Trabajo federal.

“Queremos que nuestros derechos se respeten, principalmente la libertad de conectarnos sin horarios fijos y de rechazar pedidos que consideremos riesgosos. La ley debería tener un enfoque dual y adaptarse a nuestras condiciones laborales”.
Los manifestantes señalaron que la propuesta ignora la realidad de su trabajo, en el que algunos empleados dedican cuatro horas al día, mientras otros trabajan hasta 12, según sus necesidades. Además, alertaron sobre el posible aumento en las tarifas de servicio debido a la regulación, lo cual, temen, podría afectar la demanda y reducir sus ingresos.
Otro de los reclamos se enfoca en el riesgo de seguridad que supone la obligación de aceptar todos los pedidos. De acuerdo con los repartidores, algunos pedidos son falsos y, en varias ocasiones, los han expuesto a asaltos. “Hay lugares y pedidos que sabemos que son peligrosos. Esta medida sólo aumenta el riesgo que enfrentamos diariamente”, señalaron los manifestantes.
Por ello, solicitaron a las autoridades analizar las particularidades de su labor y establecer una regulación que contemple sus necesidades, sin imponerles un esquema rígido.
La manifestación de Toluca forma parte de un movimiento nacional de repartidores que exigen una legislación que respete su autonomía y flexibilidad, y que abogue por su seguridad sin comprometer la naturaleza de la economía colaborativa.
Finalmente, exhortaron a la Secretaría del Trabajo federal a encontrar un enfoque que equilibre la protección de sus derechos laborales con la flexibilidad que hace atractiva su labor en las plataformas digitales, enfatizando que esta protesta refleja la importancia de mantener un marco regulatorio adaptado a la realidad de su trabajo.
Pedro Pérez / SéUnoNoticias
