Ahora las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos

Las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos luego de que un nuevo código de familia fuera con 67 votos a favor
Ahora las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos Ahora las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos Ahora las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos

Seis décadas después de que Fidel Castro encarcelara a homosexuales en campos de trabajo forzado y los enviara a la Florida durante el éxodo del Mariel, las parejas cubanas del mismo sexo podrán casarse y adoptar hijos luego de que un nuevo código de familia fuera ratificado con el 67 por ciento de los votos en un controvertido referéndum el domingo.

El nuevo código fue ratificado con el voto favorable de solo el 47 por ciento de los votantes elegibles — 3,936,790 de los 8,447,467 votantes del padrón electoral votaron Sí. La participación total fue del 74 por ciento, según dijeron las autoridades electorales, una tasa de abstención inusualmente alta para Cuba, donde el gobierno suele presionar a los ciudadanos para que voten.

Si bien los activistas LGBTI los perciben como una victoria, los resultados también transmiten un claro mensaje de desaprobación del actual gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel, quien repetidamente dijo que votar Sí era una muestra de apoyo a la revolución y al socialismo.

Leer además: VIDEO Policía que extorsionaba es grabado insultando a un automovilista en Edomex

Nuevo código para ampliar derechos de parejas cubanas del mismo sexo para casarse

El nuevo código de familia amplía los derechos de las parejas del mismo sexo, que ahora pueden casarse y adoptar niños. Incluye otras medidas, como el reconocimiento de la “autonomía progresiva” de los niños y adolescentes y la posibilidad de ampliar la familia a través de una madre subrogada.

Estoy muy feliz”, dijo Maykel González Vivero, activista LGBTI y editor de la revista independiente Tremenda Nota. “Creo que se se abre una etapa grande, nueva, en la que vamos a tener el chance no solo de vivir en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos, sino también de acceder a beneficios prácticos que tanto tiempo hemos demandado, que tange gente del pasado no pudo tener y murieron esperando”.

González Vivero dijo que los activistas seguirán trabajando para garantizar que el nuevo código de familia se cumpla, para promover una ley en contra de la violencia de género así como obtener protecciones para los transexuales. Antes del referéndum, Díaz-Canel reconoció que el nuevo código de familia choca con el machismo que aún vive en la sociedad cubana y dijo que no esperaba que fuera aprobado “por unanimidad”.

Los grupos religiosos y la Iglesia Católica se opusieron activamente

Y algunas de las propuestas inquietaron a los padres preocupados por la sustitución en el nuevo código del principio de la patria potestad (custodia legal) por “responsabilidad parental”, un término definido más vagamente que algunos dicen podría ser utilizado por el gobierno para tomar represalias contra los disidentes y separarlos de sus hijos.

Pero el uso político del código de familia por parte de los funcionarios del gobierno y los medios estatales, tratando de presentar el referéndum como un ejercicio democrático y el voto Si como una señal de que la población respalda al gobierno, desanimó a muchos cubanos que votaron No o simplemente se quedaron en casa.

Casi dos millones de personas votaron en contra, el 33 por ciento de los 5,892,705 votos válidos emitidos, informó el lunes el Consejo Nacional Electoral. Muchos activistas y críticos del gobierno habían llamado en las redes sociales a la abstención, usando el hashtag #endictaduranosevota, argumentando que el referéndum era una farsa. Pero otros críticos del gobierno cuestionaron esa estrategia.

Daniel Triana, artista y activista LGBTI, lamentó en Twitter que la oposición política en Cuba “no tiene una propuesta viable”. “Lo que sí tienen muy claro es que quieren bloquear el Código solamente por llevarle la contraria al régimen”, escribió. Dijo que había estado haciendo campaña por el Sí precisamente para dejar atrás las experiencias del pasado, como el confinamiento forzado de homosexuales en campos de trabajo conocidos como UMAP en la década de los 1960 por Castro. “La campaña por el Sí ha sido mentirosa y excesiva; hay más de mil presos políticos y un país quebrado”, dijo. “Aún así tenemos que arrebatar ese Sí”.