En completo abandono y bajo vigilancia médica, Andrés Filomeno Mendoza, sentenciado por múltiples feminicidios en el Estado de México, permanece internado en el Hospital Adolfo López Mateos, en Toluca.
Su estado de salud ha sido clasificado como grave y no presenta mejoría, de acuerdo con personal del sistema penitenciario mexiquense.
El hombre, de 77 años, fue trasladado desde el penal de Tenango del Valle tras presentar complicaciones por una neumonía de origen bacteriano, además de un cuadro avanzado de diabetes tipo 2. Las autoridades penitenciarias solicitaron su atención hospitalaria externa desde mediados de julio, cuando su condición empeoró.
Actualmente, Mendoza recibe tratamiento intravenoso con antibióticos, oxigenoterapia y cuidados intensivos. También se le practicó una traqueotomía para facilitar su respiración y se mantiene bajo monitoreo constante. Sin embargo, los médicos reportan que no ha habido avances en su recuperación.
La situación médica del hombre contrasta con la notoriedad de su caso. Fue detenido en 2021 tras el hallazgo del cuerpo de una mujer en su domicilio, en Atizapán de Zaragoza. En el lugar fueron localizados restos óseos, pertenencias y documentos que confirmaron su responsabilidad en al menos 19 asesinatos, cometidos durante casi dos décadas. Su domicilio funcionó como un sitio de captación y desaparición de mujeres.
Actualmente, el feminicida enfrenta el deterioro de su salud sin el respaldo de ningún familiar. El sistema penitenciario ha confirmado que no cuenta con datos de contacto ni personas que puedan asumir responsabilidades médicas o legales en su nombre. El caso ha sido notificado a las autoridades correspondientes, pero hasta ahora no se ha logrado ubicar a nadie que lo visite o brinde apoyo.
Mientras continúa hospitalizado, el sistema estatal de reclusorios mantiene su custodia activa, en tanto se determina su evolución médica.
Pedro Perez

