El reciente anuncio de un taller de “tronada de empacho” y elaboración de “pomada pan puerco” en el Estado de México provocó una oleada de reacciones en redes sociales. Mientras algunos consideran la actividad un retroceso científico, otros defienden la preservación de prácticas tradicionales. La falta de información oficial en un inicio generó dudas sobre la veracidad del evento.
Origen del anuncio y dudas sobre su autenticidad
El 28 de abril de 2025, comenzó a circular un cartel en redes sociales que supuestamente promocionaba un taller gratuito organizado por el Ayuntamiento de Jiquipilco. El evento, dirigido a mujeres, ofrecía formación en prácticas de medicina tradicional mexicana.
Según el cartel, la cita sería el 8 de mayo en la delegación de San Felipe y Santiago. Sin embargo, usuarios no encontraron referencia al taller en los canales oficiales del Ayuntamiento, como su página web o redes sociales verificadas.
Esto alimentó especulaciones sobre si se trataba de una broma o una campaña de desinformación. A pesar de ello, algunas personas contactaron el número proporcionado en el cartel, recibiendo confirmaciones de su autenticidad, como mostraron capturas de pantalla en plataformas como X (antes Twitter).
Antecedentes oficiales refuerzan la veracidad del taller
Investigaciones de usuarios en redes descubrieron que la Secretaría de las Mujeres del Estado de México (SeMujeres Edoméx) había organizado en 2024 un taller similar en Nicolás Romero. Fotografías oficiales documentan el evento, donde mujeres aprendieron técnicas de medicina alternativa con fines de empoderamiento económico.
La publicación de la SeMujeres describe:
“La #SeMujeresEdoméx, en colaboración con la Universidad Intercultural del Estado de México, llevó a cabo el taller ‘Tronada de empacho y elaboración de pomada pan puerco’ con el objetivo de capacitar en conocimientos de medicina alternativa”.
Este antecedente aporta peso a la autenticidad del nuevo evento promovido en Jiquipilco.
Reacciones encontradas en redes sociales
La polarización fue evidente. Críticos del taller lo calificaron como un retroceso para el avance científico en México. Comentarios como “¿Es broma, verdad?” y “Nos vamos al oscurantismo” inundaron X.
En contraste, defensores argumentaron que la medicina tradicional es parte integral de las culturas indígenas, especialmente en comunidades otomíes y mazahuas presentes en Jiquipilco. “Un taller de medicina tradicional en una zona mazahua no debería sorprendernos”, expresó una usuaria.
Expertos en medicina intercultural señalan que estas prácticas, aunque ancestrales, cumplen un rol complementario en comunidades con acceso limitado a servicios de salud convencionales.

