Afuera del Hospital para el Niño, las familias que esperan noticias de sus hijos e hijas recibieron un regalo inesperado este Día de Reyes. Con el apoyo de voluntarios y hasta policías de tránsito, los Reyes Magos llevaron esperanza, comida caliente y juguetes para quienes permanecen en casas de campaña mientras enfrentan situaciones médicas complicadas.
Desde temprano, los Reyes Magos llegaron cargados con tamales, atole, pasta, rosca de Reyes, pelotas, carritos y muñecas, todo donado por personas solidarias. Incluso, elementos de tránsito de Toluca se organizaron para cooperar y comprar un tambo de atole y otro de pan dulce, que repartieron entre las familias.

Alivio para quienes más lo necesitan
Entre las personas beneficiadas estaba Alondra, quien viajó desde Zinacantepec porque su bebé enfrenta una neumonía desde hace dos semanas. “No había comido nada en un día porque tuve que comprar medicinas”, compartió. Recibir un plato caliente en estas circunstancias no solo fue un alivio físico, sino también emocional. “Sentí que comía algo lleno de cariño”, agregó.
Como ella, muchas otras familias pasaron el día aliviando un poco la carga que implica permanecer fuera del hospital, donde la incertidumbre y los recursos limitados suelen ser la norma.
Solidaridad que une
La entrega de estos obsequios, consideraron los beneficiados, demuestra cómo la solidaridad puede transformar momentos de angustia en pequeños instantes de esperanza. Para los voluntarios y donantes, la intención no era solo repartir alimentos o juguetes, sino llevar un mensaje de empatía y acompañamiento a quienes atraviesan situaciones difíciles.
Este acto de generosidad también destacó la participación de servidores públicos, quienes demostraron que más allá de sus labores cotidianas, tienen la capacidad de colaborar para apoyar a la comunidad.
Pedro Pérez / SeUnoNoticias
