Muchos de los atletas mexicanos que compiten en los Juegos Olímpicos tienen un vínculo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Esta relación se refleja en los uniformes que portan y los diferentes rangos militares que ostentan. Sin embargo, ¿todos los atletas son parte del ejército? Este artículo explora la integración de los atletas al ejército mexicano, los beneficios que obtienen y las reglas que deben seguir.
Atletas y Ejército: Dos Categorías
El Ejército Mexicano cuenta con dos categorías de atletas entre sus filas. La primera incluye a miembros del ejército nacional que optan por convertirse en atletas, como muchos de los que practican ecuestre. La segunda, más común entre los atletas mediáticos, consiste en deportistas reclutados directamente por invitación de la Sedena. Para ser elegidos, estos deportistas deben mostrar resultados sobresalientes en competencias internacionales como Mundiales, Juegos Centroamericanos, Panamericanos y Olímpicos.
Beneficios de Pertenecer a la Sedena
La invitación de la Sedena resulta atractiva para los atletas debido a los numerosos beneficios. Estos incluyen acceso a instalaciones de primer nivel, entrenadores especializados, servicios médicos y un sueldo fijo que complementa los ingresos de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y patrocinios. Además, los atletas obtienen un crédito hipotecario, jubilación y la posibilidad de ofrecer otros servicios dentro del ejército una vez concluida su carrera deportiva. Por ejemplo, un atleta con una carrera en odontología puede ejercer como dentista dentro de la Sedena.
Reglas a Seguir
Los atletas que forman parte del ejército deben cumplir con una serie de reglas estrictas. Solo los mayores de edad son elegibles y deben mantener una buena imagen, alejándose de polémicas y escándalos. No se permite el consumo de alcohol ni sustancias prohibidas, y no pueden ser profesionales en deportes como el fútbol de la Liga MX o el boxeo profesional, como el caso de ‘Canelo’ Álvarez.
A pesar de poder utilizar las instalaciones de la Sedena, los atletas pueden entrenar en otros lugares, pero deben reportar sus actividades y firmar su presencia dos veces por semana. En épocas de competencias, pueden solicitar permisos para eximirse de esta obligación. Además, deben entregar un plan de entrenamiento mensual. Si un atleta viola alguna de estas reglas, pierde los beneficios y es expulsado del ejército.
Ingresos Económicos
Los ingresos de los atletas en el ejército varían según su rango. Según El Economista, hasta 2019, un soldado ganaba casi 12 mil pesos mensuales, mientras que un capitán superaba los 33 mil pesos. Estos sueldos proporcionan estabilidad económica y permiten a los atletas concentrarse en sus entrenamientos y competencias sin preocuparse por su sostenimiento financiero.

