Rafael Nadal se lesiona y aún así gana en partido épico de tenis avanza a semifinales

El español Rafael Nadal derrotó al estadounidense Taylor Fritz en cinco agónicos sets que marcarán la historia del tenis en Wimbledon
Rafael Nadal se lesiona y aún así gana en partido épico de tenis avanza a semifinales Rafael Nadal se lesiona y aún así gana en partido épico de tenis avanza a semifinales Rafael Nadal se lesiona y aún así gana en partido épico de tenis avanza a semifinales

El español Rafael Nadal derrotó al estadounidense Taylor Fritz en cinco agónicos sets que marcarán la historia del tenis en Wimbledon.

El camino de Rafa Nadal en Wimbledon sigue… Pese a todo. Cuando su tenis iba hacia arriba, su físico hacia abajo y una lesión abdominal le impidió competir al cien por cien contra Taylor Fritz. Pero su cabeza continuó ahí. Parecía un milagro que siguiera jugando, y lo hizo para vencer por 3-6, 7-5, 3-6, 7-5 y 7-6 [10/4]. De entre los partidos épicos del español, éste está en el “top”.

El partido de Rafa Nadal contra Taylor Fritz, de cuartos de final de Wimbledon, dejó varias imágenes significativas. La primera, claro, el gesto de dolor del español: después de un saque, el balear se agachó y, desconsolado, no podía ocultar el sufrimiento.

Leer además: Rafael Nadal juega con tenista de 97 años, el más longevo del mundo

Rafael Nadal se lesiona en zona del abdomen

Algo se rompió en la zona del abdomen, donde lleva casi todo el torneo con una tira kinsesiológica de esas que alivian el trabajo de la musculatura. No quiso dar pistas, dijo que era por unas agujetas. Tras ese momento, se sentó en la silla, se lamentó, pidió la presencia del fisio y se fue al vestuario a tratarse. Y en medio de todo eso, su padre, Sebastián Nadal, diciéndole desde la grada, de forma vehemente, que lo dejara, que se acabó lo de pasarlo mal, que abandonara. Fue tremenda esa escena.

Pero Nadal volvió al césped de Wimbledon y siguió jugando, pese a que la zona es muy delicada para un tenista, sobre todo para el saque. El zurdo ya servía sólo poniendo la pelota, sin poder imprimirle demasiada fuerza, pero sí trataba de jugar con algunos efectos. Lo intentó. Ganó dos juegos al servicio nada más regresar y empezó a moverse mejor. Y se generó una pelota de break y se llevó el segundo parcial.

Sin su potencial completo Nadal confió en que su leyenda pudiera jugar a su favor, en que su rival, también con un vendaje en la pierna, temblara viendo que lo tenía todo a favor. Así, siguió jugando siendo un poco más directo, y le funcionó bien la derecha paralela. Podía correr, no se movía quizá como siempre, pero si llegaba a dejadas o a los ángulos. Y sufría con su saque.

Una rotura de Fritz en el tercer parcial le dio una ventaja que no soltó. En el descanso de ese set, volvió el fisio, charló con Nadal. Poco podía hacer, al tratarse de esa zona. Las caras de Nadal eran un poema. Quizá esta vez le dolía más porque se veía cada vez mejor de tenis sobre hierba y de nuevo se cruzaba una lesión en su camino.

Nadal resistió hasta el último momento

Comenzó el cuarto set con una rotura a favor. ¿Y si aguantaba y llegaba al quinto? Resistió Nadal hasta el 4-3, salvando muchos puntos con dejadas fantásticas. Cada turno de servicio era duro hasta que Fritz consiguió el contrabreak para ponerse 4-4. Parecía que el estadounidense había hecho lo más complicado, pero Rafa se siguió agarrando a la pista e incluso tuvo una opción de break en un punto disputadísimo que Taylor supo aguantar y resolvió con una derecha a la línea al límite.

Se puso 5-4. Le tocaba sacar a Nadal. Parecía que Fritz había hecho lo más difícil… Pero no, y volvió para ponerse con una rotura por delante. Y lo confirmó después. Sorprendentemente, habría quinto set.

Se fue Nadal al vestuario a cambiarse y se quedó Fritz esperando. Si la pelota se ponía en juego, en un porcentaje alto ganaba el español. Hasta el 3-3 no llegaron las hostilidades, las primeras dificultades para Taylor. Salió de un 15-40, con una bola que tocó en la cinta y pasó. Sobrevivió a la tercera bola de break. Pero a la cuarta, una derecha paralela de Rafa y una dejada le dio la ventaja. Ya lo tenía enfilado. Hasta sacó el puño.

Pero en el thriller en el que se convirtió el encuentro, el norteamericano no había dicho su última palabra. Podía seguir apretando a Nadal con el saque, no estaba tan lejos. La cabeza era la clave. Y aguantó ahí arriba y eso hizo que su raqueta se activara de nuevo e igualara el choque y resistiera después para ponerse 5-4. Al resto, para ganar el partido. Cabeza dura de Rafa, 5-5, 6-5, segunda oportunidad.

Un tie break final para un partido inolvidable. Ya no había lugar para lesiones ni para Nadal. Merecía la pena tratar de hacer unos saques más potentes. Rafa comenzó restando un primer saque y allí ya se veía que el milagro estaba a la vuelta de la esquina. Consistencia desde el fondo, una derecha angulada… 5-0. Un poco más de suspenso. Pero ya no se le escapó. Increíble.