El humo no dejó dormir a Don Porfirio, pese a que ya es un hombre de la tercera edad, sabe que cuidar al nevado es parte de su responsabilidad como ejidatario, por lo que desde temprano se alistó, sabía que el Nevado de Toluca estaba amenazado por las llamas.

Tomó su pala, se puso un cubrebocas, un sombrero para protegerse del Sol y salió hacia el ejido de Tlacotepec, donde el siniestro comenzó la madrugada del miércoles.

En grupos de 12 personas los ejidatarios se sumaron a los esfuerzos de Provoque y la Conafor, así como de bomberos de Toluca para poder sofocar los incendios.

Pastizal echo cenizas, árboles de renuevo chamuscados, incluso panales de abejas consumidos por las llamas, fue lo que encontró a su paso.

Se separó del grupo para cerciorarse de que las brasas estuvieran sofocadas, notó que algunas con el viento reavivaban así que las cubría con tierra y creaba brechas cortafuego para cuidar a los árboles que no habían sido alcanzados por las llamas.

“Es triste porque hemos venido a reforestar voluntariamente también gente de acá del pueblo y pues ahorita da tristeza ver todo lo que se sembró de árboles, algunos ya están muerto y pues es triste ver eso… sí da tristeza ver que nuestro monte se quemó”.

Desde la mañana de este jueves un helicóptero del Grupo Relámpagos se sumó a las labores de extinción del fuego, pero parecía interminable la batalla contra el siniestro.

“Seguro a alguien se le salió de control la quema agrícola, deberían evitarla, no saben lo que es estar aquí, dicen que van a investigar, pero ¿cómo van a encontrar al culpable? Muchos aquí hacen la rosa”, comentaba mientras seguía buscando puntos de ignición.

Como don Porfirio, más de 500 ejidatarios de las faldas del Nevado de Toluca para sofocar ls incendios que lo han amenazado desde el domingo, la época de estiaje les ha cobrado factura y en tres municipios se han reportado incendios.

Se calcula que con el fuego se ha afectado hasta el 40 por ciento de las faldas del Xinantécatl, pero el mapeo de daños se hará hasta que todos los incendios sean liquidados, en espera de que ya no se suscite uno nuevo en los días por venir, por lo que se hace un llamado a los campesinos: Si van a hacer quemas controladas, que avisen a Probosque para evitar siniestros. Para la población en general es no tirar colillas de cigarro encendidas en zona de pastizales, tampoco usar globos de Cantoya.

Deshidratado, pues sólo llevaba tres litros de agua simple en una botella de refresco, Don Porfirio dio paso a otras cuadrillas para que lo relevaran, el cansancio no le permitió continuar, pero sabe que si es necesario, tendrá que subir cada vez que el fuego amenace el pulmón más grande Del Valle de Toluca.

Pedro Pérez

¿Qué opinas?

Síguenos en Facebook