Tianguis de crónicas mexiquenses por Rodrigo Sánchez Arce
Los libros, pero sobre todo la lectura de los libros, nos permiten conocer más cosas y adentrarnos a nuevos mundos.
La lectura nos lleva a experimentar sensaciones y sentimientos. Un libro puede ser la llave para detonar la imaginación, recrear las vidas de otros, pensar cómo puede ser nuestra propia vida y enseñarnos a escribirla con sus vivencias y aventuras.
Nos permite saber qué hacían y cómo vivían los dinosaurios y los antepasados humanos; cómo vivían en tiempos en que no había celulares ni redes sociales; cómo le hacían para entretenerse. Nos permite saber cómo viven los humanos de hoy en otros países.
Un libro es, en suma, vehículo para conocer nuestro mundo.
La celebración del 23 de abril se enmarca en una extraordinaria coincidencia: el aniversario del fallecimiento de tres grandes autores de la literatura universal:
• Miguel de Cervantes Saavedra, el manco español que escribió Don Quijote de la Mancha;
• William Shakespeare, quien hizo obras de teatro isabelino como Romeo y Julieta, Otelo, Macbeth y Hamlet;
• El Inca Garcilaso de la Vega, nativo del continente americano que escribió la Historia General del Perú.
Los tres fallecieron el 23 de abril de 1616 y por ello esta fecha se eligió como Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. No hay casa mexiquense con biblioteca decente que no tenga alguno de estos libros.
Cabe señalar que ese día, pero de 2019, también falleció un panameño-toluqueño: Roberto “El Gordo” Fernádez Iglesias, entrañable poeta y narrador que vino a revolucionar la cultura en Toluca al crear su grupo Tunastral. Hoy sus herederos tunastralopitecus siguen fomentando la creación literaria en el Valle de Toluca.
Y es que en el Estado de México se realiza una gran labor editorial y de fomento a la lectura, pero habrá otras ocasiones para platicar de ello.

