Tianguis de crónicas mexiquenses por Rodrigo Sánchez Arce
Mario Colín fue el gran gestor cultural del Estado de México. Nacido en 1922 en Atlacomulco, fue maestro, jurista, político, editor y escritor.
Él fue quien acuñó el gentilicio que identifica a los habitantes de nuestra entidad: “mexiquense”.
Antes, en la prensa se hablaba de “habitantes del Estado de México”. El gobernador Carlos Hank los llamaba “mexicanos del Estado de México”. Una solución parcial la aportó el poeta Heriberto Enríquez, autor del Himno estatal, al decir en un verso que somos “Mexicanos por patria y provincia”.
Allá por 1967 comenzó un debate sobre la identidad de los habitantes del Estado. Fue Mario Colín quien percibió la necesidad de contar con un gentilicio, pues hasta ese momento nuestra entidad era la única del país que carecía del mismo, problema agravado por ser una entidad nombrada igual que la federación.
Durante años, Colín envió misivas a la Academia Mexicana de la Lengua solicitando su opinión, a fin de saber cuál era el término adecuado. La Academia sugirió el horrible gentilicio “mexicanense”.
Pero Colín, siguiendo correctamente la regla morfológica más sencilla, añadió al topónimo “México” el sufijo ense, el más común, y reviró a la Academia con la palabra “mexiquense”. Finalmente, ésta lo dejó en libertad para utilizar la voz que le pareciera conveniente.
Aún sin haber sido aprobado, el primer gobernador que utilizó el término “mexiquense” fue Alfredo del Mazo González, el día de su toma de posesión, 15 de septiembre de 1981. Desde entonces, todos los gobernadores han utilizado el gentilicio.
Fue hasta el 28 de enero de 1985, cuando ya había fallecido Colín (murió el 25 de marzo de 1983) y porque no quedó de otra, que la Academia aprobó oficialmente el gentilicio.
Entonces, es gracias a Mario Colín que los mexiquenses podemos contar con un gentilicio y una identidad.

