Tianguis de crónicas mexiquenses por Rodrigo Sánchez Arce
El 13 de agosto de 1521, “el único héroe a la altura del arte” (verso lopezvelardiano), rindió Tenochtitlán ante el conquistador Hernán Cortés, luego de ser aprehendido a bordo de la embarcación en la que cruzaba las aguas del Lago de Texcoco, y de verse impedido de continuar la defensa de su ciudad.
Hace 500 años, durante la desastrosa expedición a las Hibueras (Honduras), y a la que Cortés arrastró al “águila que acomete en vuelo descendente”, éste fue acusado injustamente de conspiración y condenado a la horca. Fue ejecutado el 28 de febrero de 1525.
La muerte de Cuauhtémoc es una de las más trágicas de la historia. En ese momento, en la memoria aún estaba fresco el recuerdo de la caída del imperio tenochca, al tiempo que el último tlatoani mexica vivía humillado por la derrota; por no haber muerto con honor, como un verdadero guerrero mexica: en batalla o en sacrificio; y por estar inválido al haber sufrido tortura en los pies.
En su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Bernal Díaz del Castillo aseveró que “en Matlaltzingo y en Tulapa tenía Guatemuz muchos parientes por parte de la madre”.
Sabemos que Matlaltzingo era el actual Valle de Toluca y acaso “Tulapa” era más bien Toluca. Que la madre de Cuauhtémoc era una noble tlatelolca: Tiyacapantzin.
Y si bien hasta hoy no tenemos indicios de quienes eran esos parientes que refiere Bernal, sabemos que luego de la conquista del Matlatzinco encabezada por Axayácatl en 1474, los pueblos de San Bartolomé Tlatelulco y San Miguel Totocuitlapilco fueron tributarios de Tlatelolco y colonizados por su gente. Incluso el primero adoptó el nombre de “Tlatelulco”.
¿Habría sido en esos pueblos del actual municipio de Metepec donde residieron los parientes de Cuauhtémoc? Es una posibilidad que estoy explorando…

