Como buenos mexicanos, los mexiquenses aprovechamos cualquier puente o periodo vacacional para salir a donde podamos y queramos. Incluso aprovechamos para conocer nuestra entidad. No sé con certeza la dinámica del turismo mexiquense por territorio estatal, pero tengo alguna experiencia desde el Valle de Toluca.
Los destinos preferidos y a donde casi siempre pernoctamos están hacia el sur: Valle de Bravo, la dupla Ixtapan de la Sal-Tonatico, y Malinalco. Son sitios que se han vuelto como la segunda casa de muchos habitantes del Valle de Toluca.
Valle de Bravo es un pueblo pintoresco, conocido internacionalmente, famoso por su clima y laguna artificial.Muchos tolucos se han ido a vivir allá. Hay un hotel Issemym para servidores públicos del Estado y municipios(éste me trae gratos recuerdos, cuasi lunamieleros) y una Casa de Descanso del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM).
Tonatico repite el esquema: Casa de Descanso del SMSEM (el famoso “Ixtamil”, con su excursión a la cascada) y hotel Issemym. En este último, durante mi infancia pasé momentos inolvidables. Recuerdo al cronista municipal, Óscar Vázquez Illana, tocando el órgano para amenizar las comidas de los huéspedes y charlando muy a gusto con mi padre, el Profesor Mosquito, cronista de Toluca.
Ixtapan cuenta con los mejores balnearios, incluyendo el de aguas termales (recuerdo a mi padre tomando directamente de esas aguas que salían del borbollón). En mi adolescencia me la pasaba echándome en el tobogán del Parque Acuático. Allá también viven ya muchos tolucos.
A Malinalco, sobre todo, se realizan visitas culturales por su doble esencia: prehispánica y virreinal. La primera por la zona arqueológica del Cuauhcalli, Casa de las Águilas (casi cerrada al público), y la segunda por el convento agustino de la Transfiguración y sus extraordinarias pinturas al fresco que contienen los muros interiores.
Continuará…

