El martes 8 de julio de 2025, tres sismos de magnitud considerable sacudieron el sur de Guatemala y parte de El Salvador. Aunque no se reportaron víctimas mortales, los movimientos sísmicos provocaron daños materiales, interrupciones en las vialidades y evacuaciones preventivas en distintas zonas urbanas.
Según información confirmada por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), el evento más fuerte alcanzó una magnitud de 5.6. Las autoridades activaron protocolos de seguridad ante posibles réplicas.
Detalles de los movimientos telúricos
El primer sismo se registró a las 15:11 horas, con una magnitud de 4.7 y una profundidad de 10 kilómetros. Media hora después, a las 15:41 horas, ocurrió un segundo temblor de 5.6 grados, con epicentro en Amatitlán, al sur de Ciudad de Guatemala, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Un tercer movimiento se sintió a las 16:09 horas, con una magnitud de 4.8 y epicentro en Alotenango, cerca de la ciudad turística de Antigua Guatemala. Este último también tuvo una profundidad de 10 kilómetros.
Reacciones oficiales y medidas preventivas
Las autoridades guatemaltecas respondieron rápidamente al evento. El presidente Bernardo Arévalo, a través de redes sociales, exhortó a la ciudadanía a conservar la calma, seguir los protocolos y reportar daños al número de emergencia 119.
“La prioridad es el cuidado de nuestras familias”, declaró el mandatario, quien también aseguró que las brigadas de emergencia estaban desplegadas para atender cualquier eventualidad.
Conred confirmó la evacuación de edificios públicos y privados como medida preventiva. Las alarmas sísmicas se activaron en múltiples puntos de la Ciudad de Guatemala, provocando la salida ordenada de cientos de personas a zonas seguras.
Impacto en infraestructura y actividad volcánica
Algunas carreteras resultaron afectadas por desprendimientos de rocas, lo que complicó el tránsito vehicular en regiones cercanas al epicentro. Videos difundidos en redes sociales muestran objetos moviéndose bruscamente durante los sismos y paredes con daños estructurales visibles.
Una de las cámaras de monitoreo instaladas en el Volcán de Fuego captó el momento del segundo temblor, sin que se haya registrado incremento en la actividad volcánica hasta el momento.
Evaluación de daños y monitoreo continuo
La Conred continúa evaluando los daños en edificaciones, principalmente en Amatitlán, Alotenango y Ciudad de Guatemala. Aunque no se reportaron víctimas, las autoridades mantienen el monitoreo ante la posibilidad de réplicas en las próximas horas.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (INSIVUMEH) recomendó mantener medidas de precaución, especialmente en zonas montañosas susceptibles a deslizamientos de tierra.

