El territorio mexiquense desde las alturas

El territorio mexiquense desde las alturas El territorio mexiquense desde las alturas El territorio mexiquense desde las alturas

Las fotografías aéreas tomadas con drones han venido a cambiar nuestra idea de lo que son las ciudades. No se parecen a las que se toman desde las alturas de los cerros, aviones o helicópteros. Los drones alcanzan alturas y ángulos insospechados y sus imágenes muestran ciudades prácticamente desconocidas.

El arte de mirar desde las aturas es viejo. Los antiguos mexicanos vivían en los cerros y desde allí observaban otros pueblos. Los novohispanos oteaban desde las torres de las iglesias, al igual que los primeros mexicanos independientes.

El barón de Humboldt se subía al Xinantécatl y a la azotea del hospital de San Juan de Dios, en la hoy calle Villada de Toluca, para realizar mediciones del Matlatzinco.

El oriundo de Temascalcingo, José María Velasco, también se subía a cerros y trepaba pendientes para retratar mejor, a través de sus pinceles, los paisajes que en la segunda mitad del siglo XIX ofrecían los Valles de México y Toluca.

En el siglo XX, primero la Compañía Mexicana Aerofoto, luego Ingenieros Civiles Asociados, ICA, captaron miles de imágenes del territorio nacional desde aviones para realizar mejor sus obras de construcción. Cientos de dichas imágenes corresponden a municipios como Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán, Teotihuacan, Nezahualcóyotl, Villa Victoria, Naucalpan, Tlalnepantla, Huixquilucan, Toluca, Chalco, Amecameca, Tenangodel Valle, Lerma, Zumpango, Temascaltepec, Tejupilco, Ozumba y Texcoco.

Todavía entre 2007 y 2011, cuando me tocó elaborar libros para la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, tuve que solicitar helicópteros oficiales para fotografiar los campos de cultivo de maíz, cereales y forrajes, huertas de frutas y verduras, flores a campo abierto y en invernadero, en ambos Valles de la entidad.

Actualmente los drones aminoran las dificultades de captar el territorio mexiquense desde las alturas, pero también obligan a hacer nuevas interpretaciones de las asombrosas imágenes que son capaces de tomar.

Crónicas Mexiquenses
Rodrigo Sánchez Arce
Sobre el Autor Gerardo Castañeda