Griselda López Pérez, madre de Ovidio Guzmán López, encabezó a un grupo de 17 familiares del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán que se entregaron a las autoridades estadounidenses. La acción, ocurrida en el cruce fronterizo de San Ysidro, California, fue reportada por el periodista Luis Chaparro y podría estar vinculada con un cambio en la estrategia legal de Ovidio Guzmán, quien enfrenta cargos por tráfico de fentanilo en Nueva York.
Contexto judicial: Ovidio Guzmán se declara culpable
El periodista informó que la entrega de los familiares ocurrió poco después de conocerse que Ovidio Guzmán López cambiará su declaración de inocencia por una de culpabilidad el próximo 9 de junio. El movimiento judicial sugiere un acuerdo con el gobierno estadounidense, aunque los términos no han sido revelados públicamente.
Según los documentos judiciales, Ovidio comparecerá ante una Corte de Distrito en Nueva York. Su decisión podría formar parte de una estrategia para reducir su condena a cambio de cooperación con las autoridades, lo que incluiría información clave sobre el funcionamiento del Cártel de Sinaloa.
Detalles de la entrega en San Ysidro
Los familiares llegaron al puente internacional de San Ysidro tras volar desde Culiacán y Tijuana, transportando maletas de lujo y alrededor de 70 mil dólares en efectivo. Agentes del FBI ya los esperaban en el lugar, acompañados de francotiradores para garantizar su seguridad ante posibles represalias.
Entre los entregados se encuentran hijos, nietos y sobrinos de Joaquín Guzmán Loera. Fuentes periodísticas sugieren que podrían integrarse al programa de testigos protegidos del gobierno estadounidense, una práctica común en casos de cooperación legal vinculados al crimen organizado.
Implicaciones para el Cártel de Sinaloa
Luis Chaparro indicó que esta entrega podría marcar un punto de inflexión en la guerra interna del Cártel de Sinaloa. La familia habría decidido resguardarse en territorio estadounidense debido a un posible aumento de violencia derivado de fracturas internas.
Expertos en seguridad consultados por diversos medios advierten que este tipo de entregas voluntarias no solo buscan protección, sino también asegurar condiciones favorables en procesos judiciales y evitar represalias dentro de la estructura criminal. Además, podría reflejar un debilitamiento del liderazgo de “Los Chapitos” frente a otros grupos del cártel.

