El municipio de Ecatepec vivió una jornada cultural sin precedentes. El domingo 11 de mayo, más de 2,500 personas celebraron el Día de las Madres con un concierto de Regina Orozco. La presentación marcó el cierre de la Primera Feria del Libro de Ecatepec, evento que durante cinco días atrajo a cerca de 20,000 asistentes.
Celebración musical para las madres ecatepenses
La cantante y actriz Regina Orozco, conocida como “La Megabizcocho”, ofreció un concierto emotivo y vibrante. Durante más de una hora interpretó canciones icónicas como Cheque en blanco, Señora, señora y Paloma Negra. Su actuación, acompañada por la Banda Infantil y Juvenil de Ecatepec y el Ensamble de Metales, llenó de alegría la explanada municipal.
La alcaldesa Azucena Cisneros Coss presidió el evento. Felicitó a madres y abuelas asistentes, reconociendo su esfuerzo diario. Destacó la relevancia de este tipo de eventos para fortalecer el tejido social del municipio.
Un cierre literario con visión de futuro
Previo al concierto, el escritor Paco Ignacio Taibo II ofreció una charla ante decenas de asistentes. En su calidad de director del Fondo de Cultura Económica (FCE), anunció la apertura próxima de una librería permanente en Ecatepec. Esta iniciativa busca ofrecer libros a precios accesibles y fomentar la lectura.
Taibo II también se comprometió a impulsar la creación de clubes de lectura. Anunció la donación de 30 libros al primer grupo que se forme. Además, propuso que la nueva librería funcione como espacio de reunión.

Impacto y legado de la Feria del Libro
La Primera Feria del Libro de Ecatepec, celebrada del 7 al 11 de mayo, superó las expectativas de asistencia. Según cifras oficiales, cerca de 20,000 personas visitaron los stands editoriales y asistieron a presentaciones de autores. La iniciativa, respaldada por la “Brigada para leer en libertad”, forma parte de un esfuerzo para democratizar el acceso a la lectura.
En su discurso, Taibo II destacó la importancia de llevar estos eventos a zonas con alta densidad poblacional, como Ecatepec, Nezahualcóyotl o Iztapalapa. Afirmó que los libros deben llegar a todos, sin importar su ubicación o condición social. Señaló: “El precio no puede ser un obstáculo para la lectura”.
