Un incidente ocurrido durante un concierto gratuito provocó una fuerte reacción del público y usuarios de redes sociales contra el presidente municipal de Nezahualcóyotl, Adolfo Cerqueda Rebollo. El evento, realizado el fin de semana, contó con la participación de las cantantes Aranza y Amanda Miguel, pero fue opacado por una declaración del edil al cierre de la presentación.
Tras agradecer la actuación de Amanda Miguel, el alcalde tomó el micrófono y comentó que el evento era una oportunidad para que muchos vecinos que “no tienen para ir a eventos” pudieran entretenerse. Esta afirmación provocó abucheos inmediatos y coros de protesta entre los asistentes.
Reacción inmediata del público y ambiente tenso
El público, que había asistido al evento en un ambiente festivo, respondió con rechiflas y gritos de desaprobación. Entre los asistentes se escuchó el coro “¡Somos pobres!”, en señal de rechazo a lo que consideraron una expresión clasista e insensible.
La cantante Amanda Miguel, aún en el escenario, mostró visiblemente incomodidad ante la situación. Aunque no hizo declaraciones en ese momento, las imágenes del incidente circularon rápidamente en redes sociales, donde también se multiplicaron las críticas hacia el alcalde.
Críticas en redes sociales y percepción ciudadana
Usuarios de redes sociales calificaron el comentario del edil como “pobreteador” y “fuera de lugar”. Muchos señalaron que, lejos de promover la inclusión cultural, el discurso terminó por ofender a quienes justamente buscaban un espacio de esparcimiento digno.
Además, se cuestionó la elección del género musical y artistas, argumentando que no todos los sectores de la población se sienten representados con ese tipo de espectáculos. Las críticas también apuntaron a la desconexión entre el discurso institucional y las verdaderas necesidades culturales de la comunidad.
Ausencia de respuesta oficial
Hasta el momento, el alcalde Adolfo Cerqueda no ha emitido una disculpa ni aclaración pública sobre lo sucedido. La administración municipal tampoco ha ofrecido una postura formal ante el revuelo que generaron sus palabras.
El hecho pone en evidencia los riesgos de los discursos mal planteados en actos públicos, especialmente cuando se realizan en espacios masivos y de alta visibilidad mediática.