La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este viernes la decisión de un juez en Israel que aprobó la extradición del diplomático y escritor Andrés Roemer, acusado en México por el delito de violación agravada. Desde su conferencia matutina, la mandataria también recordó que el gobierno mexicano mantiene activa la solicitud de extradición de Tomás Zerón, señalado por encubrir la verdad en el caso Ayotzinapa.
Extradición de Andrés Roemer avanza en Israel
Andrés Roemer, prófugo de la justicia mexicana, enfrenta acusaciones por violencia sexual que derivaron en una solicitud formal de extradición. Sheinbaum reconoció públicamente el trabajo de la exfiscal capitalina Ernestina Godoy, quien encabezó las investigaciones durante su gestión en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.
“Son temas de abuso y acoso bastante delicados y graves”, expresó Sheinbaum, al destacar la importancia de que se haga justicia en estos casos, que han generado gran impacto social y mediático desde que salieron a la luz.
Recordatorio sobre Tomás Zerón y el caso Ayotzinapa
La presidenta también aprovechó para recordar que sigue pendiente la extradición de Tomás Zerón, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal, a quien se acusa de alterar pruebas y fabricar la llamada “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Sheinbaum pidió al gobierno israelí que no pierda de vista esa solicitud. “Estamos solicitando la actualización de la petición hecha por el gobierno mexicano”, puntualizó. Zerón también reside en Israel y ha sido objeto de solicitudes diplomáticas y legales desde 2021, sin resultados concretos hasta la fecha.
Implicaciones diplomáticas
Ambos casos mantienen implicaciones relevantes en las relaciones bilaterales entre México e Israel. El gobierno mexicano insiste en que la justicia no debe tener fronteras, especialmente cuando se trata de delitos graves como la violencia sexual o las violaciones a derechos humanos.
El avance en el caso Roemer podría abrir la puerta a una mayor cooperación en el caso Zerón. La presión diplomática continúa y la sociedad mexicana observa de cerca cada paso en estos procesos judiciales.

