El director palestino Hamdan Ballal, codirector del documental galardonado con un Óscar No Other Land, fue liberado este martes tras haber sido detenido durante más de 24 horas. La detención se produjo después de un violento ataque perpetrado por colonos israelíes en la aldea de Susiya, al sur de Cisjordania.
Según informó su esposa, tres hombres vestidos con uniforme militar golpearon a Ballal frente a su vivienda mientras otro grababa el ataque. La productora del documental denunció que el grupo de asaltantes —al menos diez— irrumpió en la comunidad con porras, cuchillos y armas de fuego, atacando tanto a residentes como a activistas extranjeros que documentaban los hechos.
Condiciones de detención denunciadas por su abogado
Lea Tsemel, abogada defensora de los derechos humanos, declaró que Ballal y otros dos palestinos pasaron la noche detenidos en el suelo de una base militar israelí. Durante ese tiempo, no recibieron atención médica adecuada pese a las heridas visibles, incluyendo hematomas y hemorragias. “Pasó la noche con los ojos vendados y bajo un aire acondicionado helado”, relató Ballal a Associated Press. “Me duele todo el cuerpo”, añadió, visiblemente afectado.
El codirector israelí de No Other Land, Yuval Abraham, alertó desde el primer momento sobre la desaparición de su colega, afirmando que soldados israelíes detuvieron a Ballal directamente desde una ambulancia, interrumpiendo la atención médica que recibía tras el ataque.
Reacción del ejército israelí y contexto en Cisjordania
Las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que detuvieron a tres palestinos sospechosos de lanzar piedras y a un civil israelí por participar en un enfrentamiento. Sin embargo, testigos locales y activistas contradicen esta versión, asegurando que los soldados apuntaron con armas a los residentes mientras los colonos continuaban el asalto.

Desde el alto el fuego en Gaza en enero de 2025, la violencia de los colonos en Cisjordania ha aumentado drásticamente. Zonas como Masafer Yatta —donde se filmó No Other Land— han sido objeto de ataques constantes. El documental retrata demoliciones de viviendas, escuelas y pozos entre 2019 y 2023, evidenciando la presión ejercida sobre la población palestina en la zona ocupada.
Repercusiones internacionales y apoyo del mundo del cine
La detención provocó una ola de protestas en la comunidad cinematográfica. Actores como Mark Ruffalo calificaron a Ballal como “prisionero político”, denunciando el arresto como una violación de derechos humanos. Ruffalo expresó que el acto forma parte de “un plan para erradicar una comunidad y su cultura”.
Productores y cineastas internacionales lanzaron una petición en la plataforma Change.org exigiendo la liberación de Ballal. Más de 3.000 personas firmaron, incluyendo ganadores del Óscar como Alex Gibney y Roger Ross Williams. La Asociación Internacional de Documentales también reclamó claridad sobre el paradero y estado de salud de Ballal y sus compañeros.
