El Gobierno de la Ciudad de México anunció que multará a los conductores que utilicen portaplacas que dificulten la visibilidad de los números o letras de sus matrículas. Esta medida se basa en el Reglamento de Tránsito de la CDMX, que prohíbe el uso de cualquier accesorio que impida la correcta identificación de los vehículos.
Desde el 12 de febrero hasta el 9 de marzo de 2025, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha sancionado a 493 automovilistas por esta falta. Además, 342 autos fueron llevados al corralón, lo que implica costos adicionales para su recuperación.
¿Por qué están prohibidos algunos portaplacas?
Según la SSC, el uso de portaplacas puede entorpecer la identificación de los vehículos y dificultar el trabajo de las autoridades en operativos de seguridad y control vial.
El Artículo 43, fracción III del Reglamento de Tránsito de la CDMX establece que está prohibido:
- Usar dispositivos que obstruyan la lectura de las placas.
- Portar accesorios que cubran parcial o totalmente los números y letras.
- Colocar micas, adhesivos o cualquier objeto que impida la visibilidad.
Los automovilistas deben asegurarse de que su portaplaca no sea grueso ni tenga elementos extras que dificulten su lectura. Si las placas se distinguen con claridad, no habrá motivo de infracción.
¿De cuánto es la multa por usar portaplacas?
Los conductores que incumplan esta norma podrán recibir una sanción de 20 a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Para 2025, el valor de la UMA es de 113.14 pesos, por lo que las multas van desde 2,262.80 hasta 3,394.20 pesos.
En caso de que el vehículo sea remitido al corralón, el conductor deberá pagar costos adicionales para recuperarlo.
Alternativa para pagar las multas con servicio comunitario
Como parte de una iniciativa del gobierno capitalino, los infractores tienen la opción de pagar su multa con trabajo comunitario. Este servicio consiste en pasear a los perros del Centro de Transferencia Canina (CTC) del Metro, donde se encuentran animales rescatados de las instalaciones del transporte público.
Los automovilistas pueden optar por esta alternativa en lugar de pagar la multa en efectivo.

