Después de seis días de plantón frente a Palacio de Gobierno en Toluca, el Magisterio Mexiquense contra la Reforma Educativa (MECRE) alcanzó un acuerdo con el gobierno del Estado de México para iniciar mesas de trabajo que atiendan sus demandas.
Las negociaciones comenzarán el 11 de marzo, con la participación de la Secretaría de Educación estatal.
Movilización magisterial y afectaciones en la capital
El plantón, respaldado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), contó con el apoyo del Frente Popular Francisco Villa, la Coordinadora de Escuelas Democráticas, la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata y la Red de Alternativa y Gestión.

Desde el miércoles de la semana pasada, más de mil 500 docentes se instalaron en casas de campaña en el centro de Toluca, lo que provocó desvíos en el transporte público y afectaciones en la movilidad de la ciudad.
Durante la protesta, los maestros denunciaron la falta de soluciones a sus demandas, pese a reuniones previas con el gobierno estatal. Entre sus principales exigencias están la asignación de docentes en diversas escuelas, la basificación de al menos 10 mil trabajadores, la recategorización de plazas, el pago de salarios pendientes y la entrega de claves de centro de trabajo (CCT) a escuelas sin reconocimiento oficial.
Crisis en el sistema de salud del magisterio
Otro punto central de las demandas es la crisis del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM). Los docentes señalaron que el sistema enfrenta carencias de medicamentos, deficiencias en la atención médica y un colapso generalizado en sus servicios de salud.
Este martes, la gobernadora Delfina Gómez se reunió con los docentes y acordó la instalación de mesas de trabajo. Sin embargo, advirtieron que, si no obtienen respuestas favorables, retomarán el plantón.
En respaldo al movimiento, mil escuelas mexiquenses realizaron un paro de actividades durante la última semana.
Con el inicio de las mesas de diálogo, los docentes esperan avances en sus demandas por lo que decidieron levantar sus casas de campaña, mientras mantienen la posibilidad de nuevas movilizaciones si no hay soluciones concretas.
Pedro Pérez / SeUnoNoticias
