Un salón de belleza en Toluca fue víctima de una estafa luego de atender a una mujer que, tras recibir múltiples servicios, se retiró sin pagar. El negocio, identificado como “Saro” Butterfly Lashes, denunció el hecho en redes sociales, evidenciando a la presunta responsable.
De acuerdo con la publicación, la mujer pidió una cita a las 7:00 a.m., dos horas antes del horario habitual del salón. A pesar de la excepción que hicieron para atenderla, tras recibir los servicios, salió del local con el pretexto de buscar dinero en su vehículo, donde supuestamente la esperaba su esposo. Sin embargo, nunca regresó.
Servicios recibidos y monto del fraude
El salón detalló que la clienta disfrutó de los siguientes servicios antes de huir sin pagar:
- Aplicación de set de pestañas de Volumen Wispy
- Retiro de uñas
- Aplicación de gelish
- Aplicación de tinte
- Kit de pestañas para aplicar en casa
El costo total de los servicios ascendió a $1,500 pesos. Durante la cita, la mujer se mostró amable y conversadora, lo que generó confianza en el personal del salón.
Pruebas en video y redes sociales
Las cámaras de seguridad del negocio captaron el momento en que la mujer sale apresurada, aún en bata, y sonríe a la cámara antes de huir. Tras intentar contactarla por llamadas y mensajes, el salón descubrió que la presunta estafadora los había bloqueado en redes sociales.
Según la denuncia, la mujer ha sido identificada como Pamela Marroqui (Tu Sicaria) en Facebook, aunque tras hacerse viral la publicación, habría restringido su perfil. Además, se menciona que supuestamente vende ropa en un bazar en San Mateo Atenco.
Medidas de seguridad y reacción del salón
Tras este incidente, el salón implementó pagos por adelantado en ciertos servicios para evitar fraudes similares en el futuro. El personal expresó su indignación, señalando que trabajaron sin descanso desde temprano, utilizaron material costoso y, además, entregaron productos nuevos a la clienta.
El caso ha generado una ola de reacciones en redes sociales, con usuarios mostrando apoyo al negocio y condenando la actitud de la mujer.

