Los finalistas de la segunda temporada de “La Casa de los Famosos México” decidieron realizarse un tatuaje en conjunto como parte de su último reto antes de la gran final. Este acto simboliza la unión y el agradecimiento hacia el público por el apoyo recibido durante las diez semanas de competencia. Entre los participantes, destaca Mario Bezares, quien, además de enfrentar sus miedos al tratarse de su primer tatuaje, se perfila como favorito para llevarse el premio de cuatro millones de pesos.
El significado del tatuaje
El diseño elegido fue el número 23, que tiene diversos significados para los miembros del equipo “Mar”. Según Mario Bezares, el 23 es un número que le trae suerte, por lo que decidió compartir este símbolo con sus compañeros al regalarles calcetines con dicho número durante varias de las pruebas. Además, coincidencias personales de los integrantes reforzaron la elección: Gala Montes tenía 23 años al ingresar al reality show, mientras que Briggitte Bozzo celebró su cumpleaños 23 dentro del programa. La suma de los integrantes del equipo, dos hombres y tres mujeres, también resulta en el número 5, que coincide con el total de finalistas.
La emotiva ceremonia de tatuajes
La idea del tatuaje surgió de Karime Pindter, quien solicitó a la producción, representada por “La Jefa”, la asistencia de un tatuador profesional para llevar a cabo este proyecto. El primero en someterse al proceso fue Mario Bezares, quien, visiblemente nervioso, dedicó el tatuaje a su esposa, Brenda Bezares, invitándola a hacerse el mismo diseño en honor a este momento especial en su carrera. Este gesto marcó un hito para Bezares, ya que era su primer tatuaje.

Un precedente establecido por el equipo “Infierno”
Esta no es la primera vez que los participantes de “La Casa de los Famosos México” deciden hacerse un tatuaje para conmemorar su experiencia. Durante la primera temporada, los miembros del equipo “Infierno” también expresaron su deseo de plasmar un diseño en su piel como símbolo de su victoria. Sin embargo, debido a diversos contratiempos, no lograron concretarlo mientras estaban juntos. Posteriormente, Poncho de Nigris y Sergio Mayer cumplieron la promesa durante una aparición en el programa “¡Cuéntamelo ya!” al tatuarse un trinche en el antebrazo. Nicola Porcella y Emilio Osorio, por su parte, optaron por tatuarse el mismo diseño en la pantorrilla, aunque Wendy Guevara y Apio Quijano no llegaron a hacerlo público.
