Durante su gira de despedida en Veracruz, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue recibido con manifestaciones de rechazo por presuntos trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF). En medio de un ambiente tenso, los manifestantes lanzaron una botella de agua y le gritaron “dictador”. Este incidente refleja la creciente fricción entre el gobierno y ciertos sectores del poder judicial, en un contexto de reformas y cambios legislativos controvertidos.
Descripción del Incidente
El evento se desarrolló en las inmediaciones de la antigua casa de Benito Juárez, donde el presidente se encontraba acompañado por el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, y el secretario de la Marina, José Rafael Ojeda Durán. Mientras se acercaban al lugar, un grupo de manifestantes arrojó una botella de agua en dirección a la comitiva presidencial. Aunque la botella no alcanzó a impactar a López Obrador ni a los funcionarios que lo acompañaban, el gesto generó una reacción inmediata. El mandatario, sorprendido, levantó las manos y sonrió a la multitud.
Los manifestantes, identificados como presuntos trabajadores del PJF, portaban pancartas con mensajes críticos hacia el presidente. Entre las consignas se leían frases como “¡Juez votado, político disfrazado!” en alusión a la reforma judicial aprobada por el Congreso de la Unión. Este incidente subraya el descontento existente en el Poder Judicial ante las modificaciones legislativas impulsadas por el gobierno de López Obrador.
Enfrentamientos y Tensiones
Según informes del Diario de Xalapa, tras el lanzamiento de la botella, se produjeron enfrentamientos entre simpatizantes de Morena y trabajadores del PJF. Un grupo de presuntos “agitadores” llegó al lugar para confrontar a los manifestantes, generando un clima de tensión. Los trabajadores del Poder Judicial formaron una valla para protegerse, mientras que los simpatizantes de Morena los increpaban verbalmente.
En medio de la confrontación, periodistas y medios de comunicación que cubrían el evento también fueron agredidos, según reportes. Esta situación refleja la polarización y las divisiones que han marcado el clima político en México en los últimos años, exacerbadas por las reformas y políticas implementadas por el gobierno de la llamada Cuarta Transformación.

Discurso de López Obrador
A pesar del incidente, López Obrador continuó con su agenda y pronunció un discurso en la inauguración del Centro Cultural Leyes de Reforma. Durante su intervención, aseguró que la transformación del país ha ocurrido de manera pacífica y agradeció a sus adversarios por no haber recurrido a la violencia. “Les tengo que agradecer que hemos llevado a cabo entre todos los mexicanos esta transformación de manera pacífica”, señaló.
Además, el presidente destacó que durante su mandato se han sentado las bases para una “democracia real”, en contraste con lo que denominó como una “oligarquía con fachada de democracia” que, según él, prevalecía en el pasado. López Obrador reiteró su llamado a la conciencia ciudadana, instando a los mexicanos a votar libremente y de acuerdo con sus principios.
Impacto y Reacciones
El incidente en Veracruz es reflejo del creciente descontento y polarización en el país. Las críticas hacia el presidente y sus políticas, especialmente en lo que concierne al Poder Judicial, han generado fuertes reacciones tanto a favor como en contra. La reforma judicial, uno de los puntos de conflicto, ha sido vista por sus detractores como un intento de centralizar el poder, mientras que el gobierno defiende que busca mejorar la eficiencia y la transparencia en el sistema judicial.
