El día 13 de junio de 2024, los usuarios del Metro de la Ciudad de México enfrentaron retrasos significativos en las líneas 3 y B. Esta situación causó molestias y complicaciones en sus desplazamientos diarios.
Desde las primeras horas de la mañana, se comenzaron a registrar problemas en el servicio. Los pasajeros reportaron retrasos de hasta 20 minutos en ambas líneas, lo que generó una gran afluencia de personas en las estaciones. Las redes sociales se inundaron de quejas y testimonios sobre la situación.
Afectaciones a los Usuarios
La acumulación de pasajeros en las estaciones causó incomodidad y preocupaciones de seguridad. Muchos usuarios expresaron su frustración por llegar tarde a sus trabajos y compromisos. Algunos optaron por buscar alternativas de transporte, lo que incrementó la demanda de taxis y servicios de transporte privado.
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) emitió un comunicado en el que explicaba que los retrasos se debieron a fallas técnicas en el sistema de señalización. Se comprometieron a resolver el problema lo más pronto posible y pidieron paciencia a los usuarios. Sin embargo, la falta de detalles específicos sobre la causa y la duración estimada de los retrasos aumentó la inquietud entre los pasajeros.
Medidas Tomadas
Para mitigar el impacto, se implementaron medidas de emergencia, como el aumento en la frecuencia de los trenes en otras líneas. Además, se movilizó personal adicional para gestionar el flujo de personas en las estaciones más afectadas. Pese a estos esfuerzos, los problemas persistieron durante gran parte de la mañana.

