Aunque el Edomex tiene activas dos Alertas de Género por violencia feminicida y por desaparición de mujeres, el fenómeno de feminicidios y homicidios dolosos de mujeres ha incrementado, así lo revelan los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
En 2015 entró la primera Alerta de Género en el Estado de México por violencia feminicida en Chimalhuacán, Chalco, Cuautitlán, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Toluca, Tultitlán y Valle de Chalco.

En 2019 se declaró una segunda alerta por desaparición de niñas , adolescentes y mujeres, en donde incluyeron a los municipios de Chimalhuacán, Cuautitlán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl, Toluca y Valle de Chalco.
Sin embargo, esto no ayudo a bajar incidencia, y de 2015 a 2022 asesinaron a 3 mil 167 mujeres, de las cuales 875 fueron feminicidios. Los datos históricos refieren que en 2015 fueron 395 asesinatos de mujeres (60 feminicidios); en 2016, 352 (60 feminicidios); en 2017, 366 (74 feminicidios); 2018, 404 (118 feminicidios); 2019, 445 (124 feminicidios); 2020, 415 (152 feminicidios); 2021, 381 (147 feminicidios); y 2022, 409 (140).
La mayoría estaban casadas o en unión libre
Por su parte, en el Atlas de Seguridad del Estado de México indicó – con base en datos del INEGI, que entre 2015 y 2021 44 por ciento de los asesinatos de mujeres ocurrieron en la vía pública, 29 por ciento dentro de una vivienda y 27 por ciento en “otro lugar”.
Con relación a la situación conyugal de las víctimas, el 46.3 por ciento estaban casadas o vivían en unión libre y 39.1 por ciento eran solteras, mientras que las víctimas separadas representaron el 3.2 por ciento, divorciadas (2.8%), viudas (4.7 %) y el resto (3.8) no fueron especificados.
Por ello, en el Atlas de Seguridad se concluye que la violencia contra niñas, adolescentes y mujeres ha incrementado tanto en el Estado de México como a nivel nacional, por lo que debe atenderse como un problema de riesgo.
“En cuanto a la violencia feminicida contra mujeres y niñas, ésta no sólo se ha elevado de manera sostenida en los últimos años, sino que también se ha extendido, abarcando a un cada vez mayor número de municipios mexiquenses, lo que es indicativo de los riesgos que experimentan las mujeres y niñas tanto en el Estado de México como en las demás entidades federativas del país”.
