La factura del agua de una pareja italiana apenas supera los 8 dólares al mes, gracias a que recogen y reutilizan el agua de la ducha para beber, cocinar y regar las plantas de su jardín.
La ‘ecoinfluencer’ Anna Masiello, de 28 años, y su esposo Diego, de 29 años, explican que almacenan el agua de la ducha en una jarra y la reutilizan más tarde después de limpiarla a través de un filtro de carbón. “Es así de fácil y al hacerlo ahorramos 600 litros de agua“, explica Anna.
Reutilizar el agua por un estilo de vida ecológico
El objetivo de estos jóvenes llevar un estilo de vida ecológico, minimizando para ello todos los desechos que normalmente se generan a diario en cualquier hogar.
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En octubre de 2019 se casaron en una ‘boda cero residuos‘, en la que apenas se gastaron 3.600 dólares, hoy siguen siendo unos entusiastas de la reducción del impacto del hombre en la naturaleza.
Ahora el matrimonio vive al norte de Italia, donde han desarrollado muchas técnicas que les permiten ahorrar dinero y contribuir a la conservación del planeta. La pareja intercambia ropa vieja con sus amigos, usa champús y jabones sólidos (para evitar los envases de plástico), al tiempo que consumen alimentos vegetarianos y de bajo coste.
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Un grifo portátil para ahorrar agua
En su intento por ahorrar agua, la pareja ha dejado de usar papel higiénico y ha optado por un grifo portátil conectado a una botella que pueden usar tanto en casa como fuera.
“Mucha gente se ha quedado sorprendida con el concepto de grifo portátil“, asegura Anna, citada por un medio local. “Cuando lo compartí en las redes sociales, alguien incluso comentó que preferiría morir antes que usarlo“, contó la ‘influencer‘, que recalca lo sencillo que resulta acostumbrarse a este dispositivo “perfectamente limpio e higiénico“.
Anna también usa pantalones menstruales lavables y copas menstruales en lugar de usar productos desechables, como toallitas femeninas o tampones higiénicos.

No obstante, admite que se enfrentó a muchas dificultades cuando emprendió su camino hacia el desperdicio cero. “Me di cuenta de que no puedes hacer todo a la perfección“, comenta. “Solo hacemos lo que podemos y lo que nos funciona“, agrega. Asimismo, aconseja a quienes quieran seguir sus pasos que empiecen poco a poco y no intenten hacerlo todo a la vez, eligiendo uno o varios ámbitos, como la dieta, la ropa, la basura, la ducha o el transporte.
