El 6 de junio de 2020, Ivette Marisol se armó de valor y denunció a su ex pareja, José Antonio ‘N’, por violación, lesiones y privación de la libertad ante la Unidad de Investigación de Delitos de Violencia en Contra de las Mujeres y Delitos en razón de Género de Jalisco.

Por desgracia, lejos de ser protegida por la ley, desde hace cuatro meses está vinculada a proceso por delitos injustificados en un reclusorio de Colima. Debido a las influencias de su ex pareja, jueces en Jalisco y Colima iniciaron procesos contra Marisol por supuestos actos de extorsión, chantaje y despojo. Derivado de una presunta red de tráfico de influencias encabezada por del gobernador de Colima, José Ignacio Peralta, quien es amigo de su agresor.

El abogado de Marisol, Anuar García Gutiérrez, explicó que José Antonio amenazó a Marisol con meterla presa si decidía continuar con la denuncia por violación.

“A raíz de que ella lo denuncia, él tomó una actitud machista y violenta, la amenaza con que la meterá presa por delitos prefabricados, pues él tiene mucho dinero, poder, tiene abogados que están muy vinculados con temas de la política y que la podría destruir con su dinero y su poder, ella decidió hacer caso omiso y luego aparecieron las denuncias”, detalló García.

En un primer momento, Marisol enfrentó una denuncia por supuesto despojo, el juez Octavo de Control en Materia Penal, Sergio Salvador Sánchez, quien tiene denuncias por abuso de autoridad, fijó como medida cautelar prisión preventiva justificada para Marisol, por lo que fue recluida en el penal de Puente Grande, en Jalisco.

No obstante, al acreditarse la inexistencia de los delitos inventados, el juez dictó su libertad. Sin embargo, al salir de los juzgados, fue nuevamente aprehendida por elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Colima; al revisar la carpeta descubrieron que eran los mismos delitos por los cuales ya estaba siendo juzgada en Jalisco.

El 23 de diciembre de 2020, un juez de Control de Primera Instancia en Colima, Juan Carlos Murillo Trujillo, inició un proceso penal contra Marisol y le impuso como medida cautelar prisión preventiva en esa ciudad debido a que en Jalisco la denuncia por abuso sexual que interpuso Marisol se integró a la Carpeta de Investigación 42593/2020, iniciando una investigación contra José Antonio ‘N’. Le imputaron una nueva acusación en Colima por el delito de extorsión, por la que el juez Murillo Trujillo la volvió a vincular a proceso y reafirmó la prisión preventiva justificada.

“Supuestamente ella realizó unos mensajes, es el señalamiento que hace el Ministerio Público y este juez en el sentido de que desde adentro de la prisión le mandó mensajes a esta persona (José Antonio ‘N’) diciéndole ‘ya estoy dentro de prisión, ya no puedes hacerme nada, sino me das una casa y 500 mil pesos te va a ir mal’”, indicó el abogado.

De acuerdo con el abogado, en varias ocasiones, José Antonio ‘N’, le mandó mensajes a Marisol donde le proponía quitar las denuncias en su contra si ella accedía a retirar la suya por violación.

“Después de violarla, (José Antonio ‘N’) le ha mandado varios mensajes diciéndole ‘si quieres arreglar, nos arreglamos, tú quita la denuncia de violación, nosotros quitamos la denuncia de extorsión’, pero ella dice que lo peor que le podía haber pasado ya le está pasando: está dentro de prisión y quiere que se haga justicia por el tema de la violación”, comentó García.

La defensa de Marisol solicitó un amparo y la ampliación del término constitucional para acreditar que no había posibilidad de que ella enviara esos mensajes, pues las coordenadas de donde se mandaron los mensajes marcan dos kilómetros de distancia de la prisión donde se encuentra recluida.

“Es como si ella hubiera podido salir de prisión para hacer estos mensajes para mandarlos para presionar a José Antonio ‘N’ y aun así con todos sus elementos de prueba el juez no nos dejó desahogar pruebas. No tomó esto en cuenta, la vinculó a proceso, le dio prisión justificada”, dijo García.

El abogado detalló que el acceso que tiene a Marisol es restringido, todo es a través del locutorio; ahí los teléfonos no funcionan, dos custodias vigilan cada uno de sus movimientos. Además, durante las audiencias, no le han permitido asesorar libremente a Marisol. Del mismo modo, denunció que tanto él, como la familia de Marisol, han recibido amenazas de parte de José Antonio para que le retiren su apoyo y abandonen la defensa del caso.

Con información de Milenio

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