La selección femenil de fútbol de Irán regresó a su país después de su participación en la Copa Asiática disputada en Australia. Sin embargo, seis jugadoras decidieron permanecer en territorio australiano tras aceptar visas humanitarias ofrecidas por el gobierno local.
El episodio ocurrió en el aeropuerto de Sídney durante las horas previas al vuelo de regreso del equipo. Funcionarios australianos sostuvieron reuniones individuales con cada integrante del plantel para informarles que podían solicitar asilo y permanecer en el país si así lo deseaban.
Posteriormente, seis futbolistas aceptaron la opción y fueron trasladadas a un lugar seguro bajo custodia de autoridades australianas. Mientras tanto, el resto del equipo decidió abordar el vuelo y regresar a Irán.
Australia ofreció asilo antes del regreso del equipo
El ministro australiano de Asuntos Internos, Tony Burke, explicó que el gobierno buscó asegurarse de que cada jugadora comprendiera plenamente la opción de solicitar asilo.
Además, indicó que las conversaciones se realizaron con intérpretes y en espacios privados dentro del aeropuerto. El objetivo fue garantizar que la decisión de cada futbolista se tomara de manera independiente.
Antes del traslado al aeropuerto, siete jugadoras habían aceptado inicialmente las visas humanitarias. Sin embargo, una de ellas cambió de decisión y decidió regresar a Irán junto al resto del plantel.
En consecuencia, seis integrantes del equipo permanecieron en Australia bajo protección de las autoridades.
El gesto durante el himno generó atención internacional
La situación ya había captado la atención pública durante el torneo. En su primer partido de la Copa Asiática, las jugadoras iraníes permanecieron en silencio durante el himno nacional.
El gesto generó interpretaciones diversas. Algunos observadores lo consideraron una forma de protesta, mientras que otros lo interpretaron como un acto de duelo.
Posteriormente, en los siguientes partidos del torneo, el equipo volvió a cantar el himno. Sin embargo, las futbolistas nunca explicaron públicamente el significado de su comportamiento inicial.
Mientras tanto, la eliminación del equipo del torneo coincidió con un contexto político complejo para Irán, luego del inicio de un conflicto armado el 28 de febrero.
Críticas internacionales y respuesta de Irán
El caso generó reacciones políticas fuera del ámbito deportivo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó al gobierno australiano por lo que consideró una falta de apoyo inicial hacia las jugadoras.
Sin embargo, las autoridades australianas respondieron que las conversaciones sobre asilo ya se realizaban de manera privada con las futbolistas antes de que el tema se hiciera público.
Por su parte, el gobierno iraní rechazó las versiones que sugieren que las jugadoras enfrentarían riesgos al regresar a su país.
El primer vicepresidente de Irán, Mohammad Reza Aref, aseguró que el país recibe a sus ciudadanos “con los brazos abiertos” y afirmó que ninguna nación debe interferir en asuntos internos.
Asimismo, la televisión estatal iraní informó que la federación de fútbol del país pidió a organismos internacionales revisar lo que calificó como interferencia política en el deporte.
Un episodio que trasciende el deporte
El caso de la selección femenil iraní generó debate en Australia y en la comunidad internacional. Además, evidenció cómo el deporte puede convertirse en un escenario de tensiones políticas y humanitarias.
Mientras tanto, seis futbolistas permanecen en Australia con visas humanitarias. El resto del plantel ya regresó a Irán tras concluir su participación en el torneo continental.
Para estar siempre al día con las últimas noticias y contenidos exclusivos, les invitamos a seguirnos en todas nuestras plataformas sociales de SéUno. Conéctense con nosotros en Facebook, X(Twitter), Instagram, TikTok, YouTube y Threads. ¡No se pierdan ninguna actualización y formen parte de nuestra creciente comunidad en línea!
