La entrada en operación total del Tren Interurbano México-Toluca, conocido como El Insurgente, ha generado un fuerte impacto económico en las empresas de transporte foráneo que cubren la misma ruta. Representantes del sector estiman una reducción de hasta 65% en sus ingresos debido a la drástica disminución de pasajeros.
Santa Fe marcó el inicio de la caída
Emiliano Reyes Estrada, representante de la línea Caminante ante la Canapat en el Estado de México, explicó que la baja en la demanda comenzó en agosto de 2024 con la apertura de la estación Santa Fe. Esta tendencia se agravó con la reciente inauguración de la terminal Observatorio, donde las pérdidas adicionales oscilan entre el 25% y 35%.
A pesar del panorama, Reyes aseguró que no se contemplan despidos, sino la implementación de rutas alternas para atender zonas no cubiertas por el tren.
Ajustes en tarifas y frecuencia
Jesús Piña, de otra línea foránea, mencionó que su empresa prevé una afectación económica del 30% al 40%, lo cual podría derivar en ajustes a la frecuencia de los servicios desde Toluca hacia la capital. En respuesta, han lanzado una ruta promocional desde Lerma a Ciudad de México con una tarifa de 50 pesos, además de evaluar su extensión a rutas como Tenango-Ciudad de México y Temoaya-Ciudad de México.
Enfocados en zonas no conectadas por el tren
Las compañías buscan expandirse hacia zonas conurbadas del Valle de Toluca, como Zinacantepec, Calimaya, Xonacatlán, Otzolotepec y la zona norte de Toluca, donde El Insurgente no tiene alcance. Estas áreas representan una oportunidad clave para compensar la pérdida de pasajeros en las rutas tradicionales.
Canapat prevé una reestructuración total
Odilón López Nava, delegado de la Canapat en el Estado de México, afirmó que la puesta en marcha completa del tren desde Zinacantepec a Observatorio obligará a una reestructuración del transporte foráneo en los 22 municipios del Valle de Toluca. Señaló que al menos 15 empresas deberán replantear rutas y horarios para mantenerse competitivas.
La consolidación del Tren Interurbano México-Toluca ha transformado la movilidad entre ambas entidades, pero también ha forzado a los transportistas foráneos a adaptarse rápidamente. Con pérdidas de hasta 65% en algunos casos, el sector explora nuevas rutas y tarifas para no perder participación ante la creciente preferencia por El Insurgente.

