Vidrios rotos en un Starbucks, mobiliario en llamas sobre la calle, empujones con policías y el conteo del 1 al 43. Así se vivió la marcha que más de 300 estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México realizaron este jueves en la capital mexiquense.
La movilización comenzó temprano en Ciudad Universitaria. Desde ahí los jóvenes avanzaron por Venustiano Carranza y en cada punto se sumaron más, entre ellos estudiantes de la Facultad de Lenguas y de la Prepa 1. Fue justo afuera de este plantel donde hicieron una pausa para recordar a los normalistas de Ayotzinapa con el pase de lista que ya es símbolo, gritaron del uno al 43.

Además de la memoria por la matanza de Tlatelolco en 1968 y el Halconazo de 1971, las consignas también se dirigieron a la situación actual en Palestina. Frente a la esquina de Francisco Murguía un grupo intervino una sucursal de Starbucks, rompió cristales y sacó productos que después fueron incendiados en la vía pública.
Al avanzar hacia la calle de Hidalgo, un cerco de la policía estatal y municipal les cerró el paso hacia el centro histórico, donde se desarrolla la Feria Internacional del Libro del Estado de México y la Feria del Alfeñique. Hubo empujones y gritos de “Represión”, pero el contingente se mantuvo en el sitio con mantas y consignas.
La marcha también retomó los paros que vive la UAEMex desde abril. Aunque la mayoría de facultades regresó a clases, Humanidades permanece cerrada y su comunidad participó en primera línea.
“México se ha distinguido por reprimir a los estudiantes, aquí estamos porque buscamos que la educación sea digna y congruente”, dijo una de las manifestantes.
Al filo de la tarde la movilización seguía activa en calles de Toluca.
Pedro Pérez
