El accidente ocurrido en Atlacomulco, donde un autobús de Herradura de Plata intentó ganarle el paso al tren y dejó diez personas muertas, mantiene enlutadas a comunidades del norte del Estado de México y ha detonado reclamos de justicia por parte de los familiares.
Las víctimas fueron identificadas como Valentina, Edith, Blanca Flor, Liliana, Carolina, María de la Luz, Rosa María, Carlos Daniel, Antonio y Librado. Además de las muertes, más de 50 personas resultaron lesionadas, varias de ellas de gravedad.
De acuerdo con la Secretaría de Salud del Estado de México, 38 heridos ya fueron dados de alta y 19 permanecen hospitalizados. De estos últimos, cinco continúan en estado delicado y otros cinco evolucionan de forma favorable. Los pacientes están distribuidos en clínicas privadas y en hospitales como el Adolfo López Mateos de Toluca y el General de Atlacomulco.
Exigencias de las familias
En San Felipe del Progreso fue sepultada Liliana García Cristóbal, de 27 años, empleada doméstica que viajaba con frecuencia a la Ciudad de México. Su padre, Lorenzo García, aseguró que hasta ahora lo único que les han informado es que la empresa se hará cargo de los gastos funerarios, sin ofrecer mayor apoyo.

“La empresa cubrió el funeral, pero de ahí en fuera nadie nos ha dicho nada más”, declaró.
Explicó que abogados externos han propuesto interponer una demanda colectiva contra la compañía, aunque de momento las familias se concentran en los sepelios.
Chofer no ha sido presentado
El conductor de la unidad permanece prófugo, lo que ha intensificado la molestia de los deudos. Para ellos, es el principal responsable de la tragedia.
“Dicen que el camión estaba detenido y no sé por qué aceleró. Él no se mató, se llevó más de diez vidas. Eso es lo que duele”, expresó Lorenzo.
Los familiares insisten en que se esclarezcan los hechos y se finquen responsabilidades tanto al chofer como a la empresa.
La magnitud del accidente ha dejado a diez familias enlutadas y a decenas de heridos en recuperación. Mientras la empresa asegura absorber los funerales, las víctimas analizan sumarse a una demanda colectiva.
“La ley debería trabajar para la gente, no la gente para la ley”, concluyó el padre de Liliana, en medio del clamor por justicia que se repite en cada sepelio.
Pedro Pérez / SeUnoNoticias
Para estar siempre al día con las últimas noticias y contenidos exclusivos, les invitamos a seguirnos en todas nuestras plataformas sociales de SéUno. Conéctense con nosotros en Facebook, X(Twitter), Instagram, TikTok, YouTube y Threads. ¡No se pierdan ninguna actualización y formen parte de nuestra creciente comunidad en línea!
