En una jornada encabezada por el Presidente Municipal Ricardo Moreno Bastida, el gobierno municipal intervino espacios públicos en Capultitlán como parte del subprograma Yo Pongo Guapa a Toluca. La actividad contó con la participación de la diputada Paola Jiménez, la regidora Carolina Álvarez, las “Jefas” y más de 2 mil 400 ciudadanos comprometidos con mejorar su entorno.
La iniciativa, que se desarrolla cada fin de semana, busca promover entornos seguros, limpios y propicios para la convivencia familiar. Con acciones concretas como limpieza, balizamiento y pintura, el programa refuerza la apropiación de los espacios por parte de la comunidad.
Capultitlán: un caso representativo del esfuerzo colectivo
Durante esta jornada, se trabajó en el Parque La Rivera, donde los vecinos realizaron labores de embellecimiento. Ricardo Moreno señaló que estas actividades no solo mejoran la imagen urbana, sino que también previenen el abandono y la inseguridad.

La diputada Paola Jiménez elogió el compromiso de las y los toluqueños, reconociendo que la transformación urbana requiere del esfuerzo conjunto entre ciudadanía y autoridades. “Es fundamental que la gente vea los espacios públicos como una extensión de su hogar. Eso crea comunidad y seguridad”, expresó la legisladora.
Más de 600 espacios recuperados en toda la ciudad
En paralelo a las actividades en Capultitlán, se intervinieron 34 espacios en distintas delegaciones. El programa ha logrado rehabilitar más de 600 parques, jardines, canchas de fútbol y de basquetbol desde su implementación. Estas cifras evidencian el alcance y continuidad del esfuerzo.
El alcalde subrayó que la participación activa de los vecinos ha sido clave en el éxito del proyecto. “Más que una acción de gobierno, esto se ha convertido en un movimiento ciudadano. Cuando hay voluntad colectiva, podemos lograr una transformación real”, afirmó Moreno Bastida.
Convivencia y apropiación del espacio público como eje central
Uno de los objetivos centrales del programa es fomentar el sentido de pertenencia en los habitantes. Al involucrarse en el mantenimiento de sus comunidades, los ciudadanos generan vínculos más sólidos entre vecinos, lo cual reduce conflictos y mejora la calidad de vida.
También se fortalece el tejido social al ofrecer espacios seguros para niños, jóvenes y adultos. La mejora del mobiliario urbano, la limpieza constante y la atención a los detalles permiten que más personas hagan uso cotidiano de estas áreas.
