Nanacamilpa, allá en Tlaxcala, era hace algunos ayeres el paraje por excelencia para avistar luciérnagas. Hasta ese sitio iba uno a dar cuando quería ver bichos bioluminiscentes.
La experiencia vale la pena. Resulta una extraordinaria sensación admirar a los escarabajos voladores, lucecillas que revolotean en el cielo a baja altitud.
Significa también una singular vivencia hacer un viaje comunitario, rentar una cabaña en medio del bosque húmedo y lluvioso, degustar la buena gastronomía local en la que no faltan hongos silvestres, y convivir con seres luminosos extraordinarios, con las precauciones debidaspara no afectar a los animalitos ni a su hábitat.
Poco a poco nos percatamos de que las luciérnagas también pueden avistarse sin necesidad de salir del Estado de México, especialmente en la región de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. En varios municipiosde la zona existen parques ecológicos donde las comunidades se organizan para recibir visitantes que quieren apreciar los destellos de luz.
Para impulsar el turismo en la región, desde el 2024 la Secretaría de Cultura y Turismo realiza el “Festival de las Luciérnagas”, cuyo epicentro es el municipio de Amecameca. En Texcoco, además, el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario realiza numerosos eventos.
Este 2025, aparte de Amecameca y Texcoco, se sumaron como sedes alternas los municipios de Tlalmanalco, Ixtapaluca y Ecatzingo. También se pueden ver luciérnagas en Ayapango, Chalco, Tepetlaoxtoc y otros sitios mexiquenses.
Los platillos fuertes del festival fueron, por un lado, el “Tributo a Caifanes”, ofrecido conjuntamente por la Orquesta Sinfónica del Estado de México y el grupo Metamorféame, donde toca el famoso Vampiro, ex guitarrista de Caifanes y Jaguares; por otro, la presentación de Mariana Seoane con Aarón y su Grupo Ilusión.
Así, el “Festival de las Luciérnagas” es un atractivo que contribuye a que más visitantes vayan a admirar las luces naturales mexiquenses.

