El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, exigió este miércoles una rectificación inmediata al gobierno de México. El reclamo surge tras declaraciones del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Este afirmó en conferencia que una aeronave interceptada en México, con droga a bordo, provenía de El Salvador. Bukele niega rotundamente cualquier implicación de su país y califica las declaraciones como infundadas.
Origen de la controversia
El conflicto comenzó cuando García Harfuch informó sobre una operación antidrogas en Tecomán, Colima. Según su versión inicial, una avioneta “procedente de El Salvador” fue interceptada por el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo. En ella se transportaban 428 kilos de cocaína, valuados en 96 millones de pesos. La operación terminó con la detención de tres hombres de nacionalidad mexicana.
La afirmación provocó una rápida reacción de Bukele. A través de la red social X, exigió una rectificación inmediata, señalando que la aeronave “jamás tocó territorio salvadoreño”.
Respuesta de Bukele y publicación de pruebas
Bukele publicó un mapa que, según él, muestra el recorrido real de la avioneta. El gráfico sugiere que el avión ingresó al espacio aéreo mexicano desde el océano Pacífico, tras haber sobrevolado aguas internacionales al sur de El Salvador.
“El Salvador no encubre criminales ni tolera el narcotráfico”, escribió. Añadió que los detenidos son ciudadanos mexicanos y que no hay indicios de participación salvadoreña.
Además, Bukele llamó a consultas a la embajadora de El Salvador en México. La medida diplomática indica la seriedad con la que su gobierno percibe las declaraciones del funcionario mexicano.
Reacción del gobierno mexicano
La Secretaría de Relaciones Exteriores no emitió comentarios oficiales hasta el cierre de esta nota. Sin embargo, Omar García reaccionó en redes sociales. Modificó su versión original y declaró que se detectó una “traza de interés a 200 km al sur a la altura de San Salvador”. Esa corrección omite mencionar que la nave sobrevoló países como Nicaragua o Costa Rica, lo que dejó abierta la interpretación.
Pese a la corrección, Bukele consideró insuficiente la respuesta. Insistió en una aclaración que descarte completamente a El Salvador como punto de origen o tránsito de la droga.
Implicaciones diplomáticas
La tensión entre ambos gobiernos evidencia la sensibilidad del tema del narcotráfico en la región. El Salvador ha buscado posicionarse como un país con control territorial fuerte y baja incidencia del crimen organizado. Una vinculación directa con una operación de tráfico internacional compromete esa narrativa.
La solicitud de Bukele también pone en evidencia la necesidad de mayor precisión en las comunicaciones oficiales sobre seguridad. Errores o ambigüedades pueden provocar conflictos diplomáticos innecesarios.

