La policía municipal de Ecatepec resguardó a un niño de ocho años con autismo que fue hallado solo en un transporte público y logró reintegrarlo con su familia. El menor fue detectado por un operador de la Ruta 89 en el Mexipuerto Central de Abastos, lo que activó una rápida intervención de las autoridades locales.
Hallazgo en el transporte público y alerta inmediata
El martes por la tarde, personal del Sector 11 de la policía municipal recibió un reporte sobre un menor aparentemente extraviado en el Mexipuerto Central de Abastos. Según informó el operador de la unidad 120 de la Ruta 89, el niño abordó la camioneta en la zona de Ranchería, en San Isidro Atlautenco. Portaba dos bolsas de plástico con algunas pertenencias.

Al llegar a la base, el menor permanecía solo. La ausencia de un adulto responsable encendió las alarmas, por lo que el operador solicitó apoyo policial inmediato.
Resguardo, identificación y atención especializada
La jefa del Sector 11, Bianca Domínguez Rodríguez, acudió al lugar para asegurar al menor. Personal de la Célula de Búsqueda de Personas también intervino. Al intentar comunicarse con el niño, percibieron que tenía autismo, lo que dificultaba obtener información. Se activaron los protocolos de protección para personas en situación de vulnerabilidad.
En paralelo, en redes sociales comenzó a circular un video con datos inexactos. Se afirmaba erróneamente que el menor había sido abandonado, no tenía familiares y se encontraba hospitalizado. Las autoridades desmintieron esa versión.
Localización de familiares y medidas de protección
Treinta minutos después del hallazgo, la señora Francisca, abuela del niño, llegó al lugar. Explicó que había salido a hacer un pago y dejó al menor bajo el cuidado de su hermana mayor. El niño se habría salido sin que nadie se percatara, lo que motivó su búsqueda inmediata al ver publicaciones en redes sociales.
La policía municipal trasladó a ambos al DIF Municipal. Ahí, se evaluó la situación para garantizar condiciones de resguardo y atención adecuadas. La abuela firmó una carta compromiso y se le informó que Trabajo Social realizaría visitas de seguimiento. Posteriormente, ambos fueron llevados a su domicilio, sanos y salvos.
