Después de permanecer 112 días dentro de La Casa de los Famosos All Stars, Alfredo Adame se convirtió en el último eliminado antes de la final. La noticia fue anunciada en vivo por el conductor Javier Poza, quien reveló que Luca, otro de los participantes, avanzaba a la etapa final junto a Rosa Caiafa, Paulo Quevedo, Dania Méndez, Caramelo y Rey Grupero.
La reacción de Adame fue inmediata. Acusó a la producción de haber manipulado los resultados para favorecer a ciertos concursantes. “Hubo mano negra, favoritismo y situaciones muy extrañas”, declaró el actor con visible enojo. Estas palabras resonaron con fuerza tanto en redes sociales como en medios de comunicación especializados en espectáculos.
Sospechas previas y tensión creciente
Antes de su salida, Adame ya mostraba desconfianza hacia el rumbo que tomaba el juego. En múltiples ocasiones expresó dudas sobre la imparcialidad del proceso de eliminación. En una conversación reciente, comentó: “Nunca faltan los tramposos, la gente que hace las cosas sucias…”, en referencia a lo que consideraba maniobras internas desfavorables.
La periodista Jimena Gállego le recordó que no era la primera vez que hacía ese tipo de acusaciones. Adame respondió que había decidido confiar nuevamente en el formato del programa, pero que su experiencia confirmó sus sospechas.
Reacciones encontradas y perfil polémico
La trayectoria de Alfredo Adame dentro del reality estuvo marcada por enfrentamientos verbales, alianzas estratégicas y rupturas dramáticas. Su carácter impulsivo y directo generó tanto apoyo como rechazo entre los seguidores del programa. La última etapa fue especialmente tensa, ya que varios participantes comenzaron a tomar distancia del actor.
Durante su segunda participación en La Casa de los Famosos, Adame no logró consolidar un respaldo popular sólido. Sin embargo, su figura generó momentos televisivos que elevaron los niveles de audiencia. Tras su salida, muchos usuarios en redes sociales respaldaron sus denuncias, mientras que otros señalaron que su actitud contribuyó a su eliminación.
Un cierre abrupto y sin reconciliaciones
La manera en que salió del programa fue igualmente tensa. No hubo abrazos, palabras de aliento ni despedidas emotivas. La frialdad del momento contrastó con el drama habitual del reality. Adame abandonó el set visiblemente molesto, sin aceptar entrevistas posteriores ni ofrecer declaraciones conciliadoras.
Aunque su eliminación lo dejó fuera de la contienda por el premio final, su figura sigue siendo un punto de atención. Con sus acusaciones, pone en entredicho la transparencia del formato televisivo, lo que podría impactar futuras ediciones.

