En un acto que fusiona deporte y cultura, artesanos del Pueblo Mágico de Teotihuacán tallaron en obsidiana la base del trofeo que será entregado al campeón de la Liga MX. Esta pieza, que representa más que un logro futbolístico, resalta la identidad y riqueza artesanal del Estado de México.
Una obra artesanal con raíces volcánicas
El trofeo consta de dos componentes: una copa de plata mexicana y una base de obsidiana. Esta última fue creada por maestras y maestros artesanos del Estado de México, quienes cuentan con una reconocida tradición en el trabajo con piedra volcánica. La base contiene los escudos de los 18 equipos de la Liga MX, integrando así todos los elementos del campeonato en una sola pieza.
Según la Secretaría de Cultura y Turismo, esta obra mide 37 centímetros y pesa 10 kilogramos. La pieza se considera una muestra del talento mexiquense y del valor simbólico de sus materiales.
Seguridad y preservación del trofeo
La logística para trasladar y entregar la copa al equipo campeón implica estrictas medidas de seguridad. Solo se manipula con guantes especiales y se transporta en una maleta con protección reforzada. Este protocolo busca asegurar la integridad de la obra hasta el momento de la premiación en el Estadio Nemesio Diez, en Toluca.

Más que un trofeo: un símbolo cultural
El gobierno estatal, a través de la Secretaría de Cultura y Turismo, destaca que esta iniciativa tiene un significado más profundo. No se trata únicamente de un galardón deportivo, sino de un reconocimiento al arte popular y la herencia ancestral del Estado de México.
Actualmente, más de 2 mil 500 personas están registradas en el Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías por su labor en la rama de lapidaria y cantera. Esta cifra respalda el impacto económico y cultural de la producción artesanal, especialmente en localidades como Teotihuacán.
