La inflación en México se aceleró en abril de 2025, registrando una tasa anual de 3.93%. Este dato supera tanto el 3.8% observado en marzo como la mediana de proyecciones del mercado, que apuntaba a un 3.9%. A pesar del repunte, el indicador permanece dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que oscila entre 2% y 4%.
Esta dinámica inflacionaria representa un reto para las decisiones de política monetaria. Banxico debe equilibrar su mandato de controlar la inflación con la necesidad de apoyar una economía que apenas evita la recesión técnica. La próxima reunión del banco central está programada para el 15 de mayo.
Composición del aumento inflacionario
El avance del índice subyacente, que excluye productos de alta volatilidad como alimentos frescos y combustibles, fue clave en la aceleración. Este índice también se ubicó en 3.93%, el nivel más alto desde agosto de 2024. Dentro de esta categoría, los servicios aumentaron 4.56%, destacando el alza en colegiaturas (5.86%) y vivienda (3.64%).
Por otro lado, los precios de las mercancías crecieron 3.38%, impulsados por un aumento anual de 4.42% en alimentos, bebidas y tabaco. Este incremento es relevante porque refleja presiones internas sostenidas, incluso en un contexto de desaceleración de los precios agropecuarios.
Inflación no subyacente y factores externos
El índice no subyacente mostró una disminución respecto al mes previo, ubicándose en 3.76%. Sin embargo, dentro de este índice, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron una variación positiva de 2.99%, ligeramente superior al mes anterior. Los precios agropecuarios, aunque elevados, mostraron una moderación al ubicarse en 4.13%.
Analistas como Alberto Ramos, de Goldman Sachs, consideran que estas cifras reflejan que la lucha contra la inflación no ha concluido. Si bien el descenso en algunos componentes ofrece alivio, el comportamiento de los servicios sugiere persistencia en las presiones inflacionarias.
Perspectivas económicas y decisiones de política monetaria
México esquivó una recesión técnica en el primer trimestre con un crecimiento trimestral del PIB de apenas 0.2%. Este avance fue sostenido principalmente por el sector agrícola. No obstante, la debilidad en los sectores de servicios e industria limita el margen de maniobra de Banxico para aplicar recortes agresivos en la tasa de interés.
Según una encuesta de Citi, los analistas esperan que Banxico anuncie un nuevo recorte de 50 puntos base en mayo. Las proyecciones también estiman una inflación de 3.8% para finales de 2025 y 2026, con un crecimiento económico de solo 0.1% en 2025 y 1.5% en 2026.

