El senador Enrique Vargas del Villar encabezó la inauguración del Concurso Internacional de la Elegancia en su edición número XXXVII. El evento, que se ha convertido en una tradición en Huixquilucan, Estado de México, reunió a cientos de amantes de los automóviles clásicos, de colección y nuevos.
Un evento de tradición y crecimiento
Durante su discurso inaugural, Vargas del Villar destacó la importancia de eventos que fortalecen el tejido social y el turismo local. Recordó que desde 2016, el gobierno municipal de Huixquilucan ha respaldado este concurso, considerado uno de los más destacados en el país en su tipo.
“Desde 2016 hemos caminado juntos para que esta tradición crezca cada año”, señaló el senador, reafirmando el compromiso de las autoridades para seguir apoyando actividades que promuevan el bienestar y la proyección internacional del municipio.

Presencia empresarial y relevancia nacional
El evento contó con la destacada presencia de Carlos Peralta, director general y presidente de Grupo IUSA, uno de los empresarios más importantes del país. Enrique Vargas del Villar expresó su reconocimiento al empresario, subrayando su papel fundamental en la industria nacional.
“Es un honor tener en Huixquilucan a un gran amigo, el empresario número uno del Estado de México y de los principales del país”, expresó el senador, fortaleciendo el vínculo entre el sector público y privado en pro del desarrollo regional.
Exhibición automotriz de alto nivel
Durante los dos días del evento, el público podrá admirar más de 450 automóviles, entre clásicos, de colección y modelos recientes. La exposición se realiza en las instalaciones de Las Caballerizas, ubicadas en la comunidad de Dos Ríos.
Los asistentes disfrutan de un recorrido por diversas categorías automotrices, apreciando piezas de alto valor histórico y artístico que refuerzan la pasión por el mundo motor en México.
Impulso al turismo y a la economía local
El Concurso Internacional de la Elegancia no solo representa una plataforma para el arte automotriz, sino también un motor económico para Huixquilucan. La llegada de visitantes nacionales e internacionales genera una derrama económica importante para hoteles, restaurantes y servicios turísticos locales.
El evento consolida a Huixquilucan como un destino atractivo para eventos de talla internacional, posicionándolo como un referente de crecimiento y bienestar en el Estado de México.
