El Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Congreso del Estado de México presentó una propuesta que busca reforzar la seguridad en establecimientos donde se consumen bebidas alcohólicas. La diputada Honoria Arellano Ocampo propuso la distribución gratuita de una pulsera llamada ‘centinela’, diseñada para detectar sustancias químicas nocivas y prevenir delitos relacionados con el consumo de alcohol adulterado.
¿Qué es la pulsera ‘centinela’?
La pulsera ‘centinela’ es un dispositivo creado en España que identifica en bebidas sustancias peligrosas como burundanga, ácido lisérgico, ketamina y éxtasis líquido. Está dirigida a quienes acuden a bares, discotecas o eventos masivos. El aparato cuenta con un código QR que permite acceder a información sobre sustancias detectadas y conecta directamente con servicios de emergencia mediante geolocalización, lo que facilita una respuesta oportuna en caso de intoxicación.
Esta herramienta se presenta como una medida preventiva ante un problema que afecta la salud pública y la seguridad personal. Su objetivo principal es reducir los riesgos de consumo involuntario de sustancias psicoactivas, que suelen usarse para facilitar delitos como agresiones sexuales, robos, secuestros o extorsiones.
Riesgo creciente: datos que respaldan la propuesta
La diputada Arellano subrayó que el consumo de bebidas adulteradas constituye una amenaza en crecimiento. Citó que, según la Comisión Nacional de Adicciones, al menos 195 personas fallecieron en 2020 por intoxicación con alcohol adulterado en 11 estados del país. En el Estado de México, la COFEPRIS decomisó más de 359 mil litros de bebidas sin registro sanitario en 2016.
Además, en 2023, se reportaron al menos 30 jóvenes intoxicados en un bar de Ciudad Satélite, Naucalpan. En febrero del mismo año, un joven perdió la vida tras consumir alcohol adulterado en un bar de Toluca. Estos casos revelan la urgencia de implementar medidas tecnológicas para reducir los riesgos en espacios públicos de convivencia.
Llamado a la acción coordinada
La legisladora solicitó convocar a las autoridades de los 125 municipios del Estado de México para que, en conjunto con asociaciones de establecimientos mercantiles, impulsen la distribución de estas pulseras en bares y centros nocturnos. La propuesta busca una acción articulada entre gobierno, sector privado y ciudadanía.
Aunque reconoció que la pulsera no elimina por completo los riesgos, la diputada enfatizó que se trata de una herramienta útil de prevención. Subrayó que la educación, la conciencia individual y la responsabilidad compartida siguen siendo fundamentales para evitar tragedias.

