Pedro Pérez A las 12:00 del día, las puertas de la Catedral de San José, en Toluca, se abrieron para recibir a decenas de fieles que acudieron a orar por el eterno descanso del Papa Francisco, tras conocerse su fallecimiento este lunes a causa de un derrame cerebral.
La ceremonia fue presidida por el obispo auxiliar Guillermo Fernández Orozco, quien pidió a los asistentes mantener la esperanza y continuar con el mensaje de servicio que distinguió al pontífice argentino. “Nos deja un ejemplo vivo de fe; su voz siempre fue un llamado a la paz y al respeto entre los pueblos”, expresó durante la homilía.
El altar fue adornado con flores blancas, una vela pascual encendida, la bandera vaticana y un retrato del Papa Francisco. Frente a la imagen del pontífice, los asistentes guardaron silencio durante varios minutos. La misa fue marcada por el recogimiento y la solemnidad.

Durante la eucaristía se omitió el nombre del Papa en las plegarias, como lo establece la normativa litúrgica durante el periodo de sede vacante. Esta medida permanecerá vigente hasta que se elija a su sucesor en el cónclave que se convocará próximamente en Roma.
A las 13:00 horas, las campanas de la Catedral repicaron en señal de duelo, uniéndose al resto de templos del país. Esto como parte de las disposiciones emitidas por la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica (CEPALI), en honor al pontífice fallecido.
Los fieles permanecieron un momento más dentro del templo, en oración o meditando frente a la imagen del Papa. Algunos se arrodillaron frente al altar, mientras otros encendían veladoras en silencio. Con esta misa, la Arquidiócesis de Toluca dio inicio formal al luto eclesial por el fallecimiento del Papa Francisco.
