La Secretaría de Salud informó que hasta la semana epidemiológica número 12 del año en curso, México acumula 3,238 nuevos casos de infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). El aumento es consistente con las proyecciones de especialistas en salud pública, aunque no alcanza niveles considerados alarmantes. El reporte destaca una concentración de casos en zonas urbanas densamente pobladas y una detección desigual en distintas regiones del país.
Estados más afectados y comportamiento semanal
Los estados con más diagnósticos acumulados en 2025 son:
- Estado de México: 459 casos
- Ciudad de México: 243 casos
- Veracruz: 306 casos
- Quintana Roo: 217 casos
- Jalisco: 193 casos
Durante la última semana analizada (del 16 al 22 de marzo), se sumaron 365 nuevos casos. El Estado de México reportó el mayor número, con 55 diagnósticos, seguido de Ciudad de México con 32 y Quintana Roo con 26. Esta última entidad resalta por su alta incidencia proporcional, considerando su menor población comparada con otras zonas urbanas.
Entidades con menor incidencia y factores subyacentesPor contraste, las entidades con menor número de casos hasta el momento son:
- Tlaxcala: 13 casos
- Zacatecas: 17 casos
- Colima: 30 casos
Sin embargo, expertos aclaran que estos números no siempre reflejan una menor prevalencia del virus, sino más bien posibles barreras de acceso a servicios de salud, falta de campañas de detección o subregistro.
Diagnóstico, tratamiento y prevención
El VIH es una infección crónica que avanza en cuatro fases: infección aguda, etapa asintomática, infección crónica y, finalmente, SIDA. La detección temprana juega un papel crucial en frenar la progresión del virus. En México, el tratamiento antirretroviral (TAR) está disponible gratuitamente en instituciones públicas, lo que permite mantener la carga viral indetectable en muchos pacientes.
Para diagnóstico se utilizan pruebas rápidas, ELISA y confirmaciones mediante Western Blot. Las autoridades de salud insisten en que conocer el estado serológico ayuda no solo a recibir atención oportuna, sino también a reducir la cadena de transmisión.
En cuanto a prevención, se promueven tres estrategias principales: uso sistemático de preservativos, acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) y educación sobre prácticas sexuales seguras. En los últimos años, también se han incorporado terapias de larga duración como el lenacapavir, un medicamento inyectable que ofrece protección por hasta 6 meses.
Panorama general y retos futuros
Aunque el ritmo de crecimiento de casos no se considera explosivo, el VIH sigue representando un reto de salud pública. La distribución geográfica desigual y la persistencia del estigma social siguen dificultando el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento.
La Secretaría de Salud de México exhorta a las entidades federativas a fortalecer las campañas de prevención, incrementar las pruebas gratuitas y asegurar la continuidad del TAR. La colaboración entre sector salud, organizaciones civiles y comunidades vulnerables es clave para controlar la epidemia.

