En un encuentro organizado por la UNAM, la Consejera Presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Amalia Pulido Gómez, y la investigadora Flavia Freidenberg abordaron la situación de la democracia en América Latina. Ambas expertas analizaron la disminución del apoyo ciudadano a este sistema de gobierno y los factores que influyen en esta tendencia.
Confianza en la democracia en declive
Durante su participación en la Mesa Magistral La salud de la democracia en América Latina, Pulido Gómez presentó un estudio sobre el apoyo ciudadano a la democracia. Basándose en datos de Latinobarómetro, señaló que el respaldo a este modelo de gobierno ha disminuido en la región.
Entre los factores que afectan la confianza en la democracia, destacó:
- Falta de credibilidad en las instituciones.
- Percepción de corrupción en los gobiernos.
- Desigualdades sociales y económicas.
Asimismo, subrayó la necesidad de estudiar el papel de los organismos electorales autónomos en la consolidación democrática.
Factores clave en la estabilidad democrática
Pulido Gómez enfatizó que la confianza en las elecciones es un elemento fundamental para la estabilidad democrática en América Latina. Sin embargo, aclaró que el voto no siempre refleja un apoyo pleno a la democracia, lo que abre la interrogante sobre la relación entre participación ciudadana y confianza en el sistema.
Por su parte, Flavia Freidenberg, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y coordinadora de la Red de Politólogas #NoSinMujeres, presentó un análisis basado en el Observatorio de Reformas en América Latina de la UNAM.

Freidenberg destacó que la erosión democrática no afecta a todos los países de la misma manera. Según su investigación:
- La dimensión electoral sigue siendo sólida.
- La dimensión liberal presenta un deterioro preocupante.
Reformas institucionales y confianza ciudadana
Para fortalecer la democracia en la región, Freidenberg propuso:
- Reformas institucionales que mejoren la capacidad estatal.
- Promoción del consenso sobre la democracia.
- Estrategias para reducir la polarización política.
- Fomento de la confianza ciudadana en las instituciones.
Finalmente, ambas ponentes coincidieron en que la salud de la democracia en América Latina requiere un análisis continuo y estrategias diferenciadas según el contexto de cada país.
