El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para establecer un centro de detención para inmigrantes considerados “delincuentes de alta prioridad” en la Base Naval de Guantánamo. La medida permitirá la reclusión de hasta 30,000 personas en situación irregular en EE.UU., quienes, según el gobierno, representan una amenaza para la sociedad.
La decisión ha generado críticas, especialmente desde Cuba, cuyo presidente, Miguel Díaz-Canel, calificó la acción como un “acto de brutalidad” y denunció la ocupación ilegal del territorio.
Durante la firma de la orden en la Casa Blanca, Trump destacó que el centro de detención se destinará exclusivamente a inmigrantes con antecedentes penales o considerados peligrosos. “Algunos de ellos son tan malos que ni siquiera confiamos en que los países los retengan, no queremos que regresen, así que los vamos a enviar a Guantánamo”, declaró el mandatario.
El decreto instruye a los secretarios de Defensa y Seguridad Nacional a ampliar la capacidad del Centro de Operaciones Migratorias en Guantánamo para albergar a estos migrantes. Tom Homan, el nuevo “zar de la frontera” de EE.UU., aseguró que la instalación solo alojará a “lo peor de lo peor”.
Reacciones y respuesta de Cuba
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, condenó la decisión y aseguró que representa una violación del derecho internacional. A través de la red social X, afirmó que EE.UU. está “encarcelando forzosamente a miles de migrantes en territorio cubano ilegalmente ocupado”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, también criticó la medida, señalando que muestra “desprecio por la condición humana y el derecho internacional”.
Historia y uso de la Base Naval de GuantánamoUbicada en el sureste de Cuba, la Base Naval de Guantánamo es un territorio bajo jurisdicción estadounidense desde 1903. Su presencia ha sido una fuente constante de tensión entre Washington y La Habana, especialmente desde la Revolución Cubana de 1959.
A lo largo de su historia, la base ha sido utilizada con distintos fines, incluidos la detención de migrantes en los años 90 y la reclusión de sospechosos de terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Las denuncias por tortura y detenciones indefinidas han generado críticas internacionales contra el centro de detención.
Con la nueva orden ejecutiva de Trump, la instalación podría convertirse nuevamente en el epicentro de la controversia, al simbolizar la política migratoria de línea dura de su administración.
Implicaciones políticas y tensiones diplomáticas
El anuncio refuerza la postura antiinmigrante de la administración Trump y marca una diferencia con el enfoque del gobierno de Joe Biden, que había minimizado el uso de Guantánamo como centro de detención migratoria.
Analistas destacan que la decisión también eleva las tensiones con Cuba. Con Marco Rubio, senador de Florida de origen cubano, al frente del Departamento de Estado, el uso de la base podría interpretarse como una estrategia para endurecer la relación con el gobierno cubano.

