La madrugada del domingo 24 de noviembre, un ataque armado en el antro DBar, ubicado en la zona hotelera de Villahermosa, Tabasco, dejó un saldo de seis personas fallecidas y cinco heridas. Los agresores ingresaron al establecimiento disparando sin razón aparente, generando pánico entre los asistentes. Las autoridades locales han iniciado una investigación para esclarecer los hechos.
Cerca de las 4:00 horas, un grupo de individuos vestidos de blanco y armados irrumpió en el antro DBar, en el corredor del parque La Chica. Según testigos, los atacantes comenzaron a disparar indiscriminadamente contra los presentes. Esto desató el caos, con personas intentando escapar o esconderse para salvar sus vidas.
Videos capturados por asistentes muestran el momento del ataque y el impacto en las víctimas. En uno de ellos, una sobreviviente exclama, “Ay no, ay no”, mientras graba la escena de cuerpos inertes en los pasillos del establecimiento.
Tras el ataque, los agresores huyeron con rumbo desconocido. Al lugar acudieron cuerpos de emergencia y elementos de seguridad, quienes acordonaron la zona y atendieron a las víctimas.
Balance de víctimas
Las autoridades confirmaron la muerte de seis personas en el sitio. Además, cinco heridos fueron trasladados a hospitales cercanos, donde reciben atención médica. Hasta el momento, no se han revelado las identidades de las víctimas.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que el Gabinete de Seguridad está en comunicación con las autoridades de Tabasco para apoyar las investigaciones. Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado las diligencias correspondientes y continúa recopilando pruebas en el lugar.
Este ataque no es un hecho aislado en Tabasco, que ha registrado varios actos violentos en los últimos meses. Apenas el día anterior, un menor de edad fue ejecutado en Jalpa de Méndez, donde también dejaron mensajes amenazantes.
La violencia en centros nocturnos se ha intensificado recientemente en el país. Casos como el del bar Los Cantaritos, en Querétaro, y el Bling Bling, en el Estado de México, evidencian un patrón. Ambos ataques, atribuidos a la delincuencia organizada, dejaron numerosos fallecidos.

