Rodolfo “Fofo” Márquez, conocido influencer, se enfrenta a un proceso judicial por tentativa de feminicidio tras una agresión en abril de 2024. Durante una audiencia intermedia celebrada el 21 de noviembre, Márquez rechazó un procedimiento abreviado que incluía una pena reducida de 11 años y ocho meses de prisión, optando por enfrentar un juicio oral que podría resultarle en una condena máxima de 48 años.
Antecedentes del caso
El caso inició en abril de 2024, cuando videos captados por cámaras de seguridad se viralizaron, mostrando a Márquez golpeando brutalmente a Edith “N” en un estacionamiento. El incidente habría comenzado tras un percance automovilístico, escalando rápidamente a la agresión física que dejó a la víctima con heridas graves. El impacto del caso en redes sociales y medios tradicionales generó un llamado a las autoridades para actuar con firmeza.
El influencer fue vinculado a proceso poco después de la difusión de los videos, enfrentando cargos de tentativa de feminicidio. Desde entonces, su situación legal se ha complicado, destacando la gravedad de los delitos imputados.
Rechazo al procedimiento abreviado
En la audiencia más reciente, la fiscalía ofreció a Márquez una pena reducida de 11 años y ocho meses de prisión bajo un procedimiento abreviado. Además, se solicitó una multa de 22,700 pesos y una reparación del daño por 277,400 pesos. Este acuerdo buscaba acelerar el proceso judicial y evitar el juicio oral. Sin embargo, Márquez optó por rechazarlo, declarándose no culpable.
Según especialistas legales, esta decisión lo expone a un juicio oral en el que, si es encontrado culpable, podría enfrentar una pena máxima de 48 años de prisión. El abogado de Márquez señaló que la defensa buscará probar su inocencia, aunque no ofreció detalles sobre los argumentos que presentará en el juicio.
Implicaciones legales y socialesLa decisión de Márquez de rechazar el acuerdo abreviado ha generado reacciones mixtas. Algunos consideran que busca demostrar su inocencia, mientras que otros interpretan su acción como un intento de prolongar el juicio. Este caso ha vuelto a poner en el centro del debate la violencia de género y el impacto de las redes sociales en procesos judiciales.
Por otro lado, organizaciones defensoras de derechos de las mujeres han manifestado su apoyo a Edith “N”, exigiendo que se aplique justicia de manera imparcial y expedita.

